En la distancia que topa al fin en la frontera privada de quienes se separan bajo la alianza de su unión; y que topa en el inicio con el descubrimiento de uno de sus miembros, me digo, cabe la socorrida y forzada construcción de un oscuro secreto que, a modo de agujero negro, se trague un enamoramiento tan rápidamente y a primera vista hinchado como, ya digo, obligadamente reprimido y desalentado.
Mientras acabo de sofocarlo, así guardo el fuego: oscuro y secreto.