Aleph aporrea una campana imaginaria con un inexistente martillo. Sentado hoy en la silla Sur, quiere finalizar la parte práctica de la sesión en curso cuyo objeto es la construcción de un Aleph-0 y va por su sexto día. No consigue, solo con sus mímicas, reunir la atención así que toca la pizarra-inteligente para hacer parpadear luces de colores en el teseracto holográfico que sí, al momento, capta la atención. Aleph, cuando la tiene, llama a los cuatro catorces:
– ¿Traéis los ejercicios? ¡Corregimos! Mientras, permitidme proyectar una solución escueta al problema que hemos planteado: proponer un cierto Orden (o Cosmos) sobre una cierta ¿Masa?
Desliza, abre con 2 dedos, toca con tres para cargar la solución anunciada. En el teseracto holográfico aparecen cuatro grandes puntos que Aleph lee sin ceremonia, mientras las figuras 14 de cada uno de los cuatro cuerpos se le aproxima acarreando las planillas con las respuestas que cada equipo encontró.
– Fase Pre-Científica: Las ideas sobre la masa estarían basadas en el sentido común y la observación directa, sin una comprensión detallada de sus propiedades físicas.
– Fase Clásica: Con el desarrollo de la mecánica newtoniana, la masa se conceptualiza como una medida de la cantidad de materia en un objeto, central para entender el movimiento y la fuerza.
– Fase Moderna: Con la teoría de la relatividad de Einstein, la masa se entiende como relativa y vinculada a la energía (E=mc^2), desafiando las concepciones clásicas de la masa como una propiedad inmutable y absoluta.
– Fase Contemporánea: En la física moderna, especialmente en la teoría cuántica de campos y la cosmología, la concepción de la masa se ha vuelto aún más compleja, integrando nociones de masa virtual, masa en condiciones extremas, y el papel de la masa en la estructura del universo.
(Idea extraída al pie, como nota de página, del canal de Diego Clares. Academia con Samuel: «Filosofía del no» de Gaston Bachelard», viernes, 05 abril 2024).
