T02x04: 10/30 La Partícula de Dios

La sesión en el décimo día se había caldeado. Las posturas encontradas habían fragmentado la mesa. De un lado, Aleph atado al mástil del velero con cera en los oídos, reprimiéndose para no entrar en batalla dialéctica, exigiendo a las figuras ceñirse al guión, centrarse en la construcción del Aleph-0. Por la otra, los cuatro cuerpos de figuras cada uno defendiendo su particular visión del asunto propia de su laya y condición de Palo de la Baraja, enfrentados, mayormente, en el grado de calidad científico-mágica dispuestos a aceptar a la hora de formular el gran relato y con ganas de chismorreo y charlita descuidada donde exponer sus teorías e hipótesis. Aleph, en su intento de regresar a la senda constructiva, impone una voz gruesa sobre el pandemonio. Los debates en corrillos cesan y hay un claro de atención.

– Os ruego salgamos de la trifulca y avancemos. Hago resumen de lo ocurrido y apostillo una cita que espero sirva como semilla de consenso, ¿de acuerdo? (No da tiempo a la respuesta) Resumen: La «partícula de Dios» es un nombre coloquial dado (por la prensa) al bosón de Higgs, una partícula elemental en el modelo estándar de la física de partículas. Todavía no está del todo acabado el pensamiento único y los valores dominantes al respecto, porque la Ciencia apenas si lo descubrió, todavía acabando de ubicar la penúltima pieza del gran rompecabezas y generar los argumentarios que habrán de agregarse en futuras revisiones de los libros de referencia. Dada esta falta de claridad en el dogma, cada Cuerpo de la Baraja aporta su «parcialidad» pretendiendo que su forma de expresar el «encaje» es seria candidata a explicación hegemón. Y, sí, no parece fácil despegar un verbigracia aleatorio del sustrato clásico de estas nuevas vanguardias cosmovisionarias, ¿anekantavada y el principio Bohr de complementariedad? ¿No Violencia (Ahimsa) y la idea en mecánica cuántica de que el observador influye en el sistema observado? ¿interconexión jainita de todas las formas de vida y la existencia de un universo vivo y consciente relacionado con «entrelazamiento» cuántico? (Aleph queda en vilo, sondeando a las figuras. El sector del cuerpo C agitado, el del B menos pero también.) ¿De acuerdo? Concedamos que materia-oscura y energía-oscura nos ciegan las letras del sumo E=mc2, que nos falta la Gravedad todavía irreconciliable, concedamos más tiempo a la Ciencia para proseguir las investigaciones; mientras llegan las respuestas nos restan rémoras estables de un simple y religioso ¡hágase la luz! viejo como las pirámides de Giza y Atmón Ra. ¿De acuerdo? (Da por concluido el resumen. Cambia de postura, manda una transición al teseracto) Y, veamos, la piedra inicial para un suelo de consenso: (Pausa dramática porque ya sabe qué dirá pero aprovecha para expandir un poco de silencio en el ambiente. Tintinea los cascabeles de sus pendientes): La existencia del bosón de Higgs y su papel en el mecanismo de Higgs son cruciales para nuestra comprensión actual de qué es la masa y cómo las partículas elementales adquieren su masa.

14 de E no puede contenerse arrebatándole la palabra:

– ¡No lo podemos permitir! (Aleph rebusca en un carpesano encontrando y alzando a la vista de todos el primero de los arcanos mayores «0, el Loco». 14 de E se da por aludido) Sí, sí,… ni afirmar ni refutar… no voy a entrar, pero, por favor, solo leer cómo ha quedado la redacción del valor dominante, ¡que baje Dios y lo vea! (patalean y jalean las cuatro figuras de E. 14 lee): En el universo, existe un campo omnipresente conocido como el campo de Higgs. Este campo no es una partícula, sino más bien una entidad que existe en todo el espacio. Imagina que el campo de Higgs es como un océano invisible que llena todo el universo.

Agitando vivaracho sus cascabeles de las hombreras, como quien trata de sacar a un bebé de un llanto incipiente atrayéndole la atención, las figuras querían volver a echarse a debatir, Aleph intenta salvar:

– Evidentemente, los bosones de Higgs articulan un «ensimismar» en la producción de pequeñas unidades de sí mismo. Recordemos que en nuestros testículos y ovarios los mamíferos cargamos con similares potencias gametogenésicas. De acuerdo, la calidad ubicua y omnisciente, se evidencia (suenan cascabeles) tanto en Dios como en el campo de Higgs. Pareciera que (hace muecas cuando pronuncia las siguientes dos comparaciones u homeomorfías para remarcar el guión que une las palabras propias de cada perfil etimológico) la masa-atman se recarga de materia y peso y poso solidificando pequeños granos del campo de Higgs-brahaman. Y, sí, (lanzando miradas de consenso a los cuatro catorces, tratando de conciliar sus posturas) usando un método que transfiere masa (a razón de E=mc2) la energía se relaciona con ese aliento que en épocas precientíficas se atribuía a un Génesis soplado (ex oriente lux?), primero a Oriente y, desde allí, luego a Occidente, procedente, soplado desde el exótero teológico que se expande con el mismo capricho que actualmente lo estaría haciendo el Universo (oscuro para nosotros). ¡Zanjamos la cuestión!: ¡en nuestros k-caos-cuadernos se admite pero no se obliga al apodo «partícula de Dios» para el bosón de Higgs! ¿conformes?

Las figuras abandonan sus posturas beligerantes, reuniéndose en el silencio conniviente del consenso. Aleph prosigue:

– Bien. Atención: mínima lista de datos previos a la construcción de cualquier relato. (Hace gestos para que las figuras se afanen a sus k-caos-cuadernos y copien el dictado) Primero: El descubrimiento del bosón de Higgs fue el último componente que faltaba en el Modelo Estándar de la física de partículas, un marco teórico que describe las fuerzas fundamentales (excepto la gravedad) y las partículas elementales. Confirmó una parte vital de nuestra comprensión del universo a nivel fundamental. (Levanta la mirada de sus notas, paseándola por la mesa, busca ruegos o preguntas pero no hay). Segundo: El bosón de Higgs es la manifestación cuántica del campo de Higgs, un campo que permea todo el espacio y da masa a otras partículas elementales a través del mecanismo de Higgs. Este proceso es crucial porque sin el campo de Higgs, partículas como los quarks y los electrones serían sin masa, lo que alteraría completamente las leyes de la física y la estructura del universo tal como la conocemos. Por ejemplo, sin masa, los átomos no podrían formarse. (Se levanta, manteniendo ante sus ojos la pizarra-inteligente, camina mientras dicta.) Tercero: Las partículas elementales adquieren masa interactuando con este campo. La analogía frecuente es pensar en cómo se mueven diferentes objetos a través de un medio: algunos objetos pasan a través del medio fácilmente (interactúan débilmente con el campo de Higgs y, por lo tanto, tienen poca masa), mientras que otros encuentran más resistencia (interactúan fuertemente con el campo de Higgs y, como resultado, tienen más masa). (Regresando a su sitio.) Cuarto: no toda la masa en el universo se origina de las interacciones con el campo de Higgs. (Extrae del carpesano la carta «2, la Infinitud» alzándola para que se vea). ¡Se levanta la sesión! ¡Mañana más y más sosegado!

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