Nota del maquetador: A modo de índice, indicar que se establecen tres secciones. Primera: unas introducciones. Segunda: el texto propiamente dicho. Tercero: Dos anexos conversacionales con ChatGPT.
Nota del productor: En este artículo se presenta un ensayo sobre la calidad inteligente. Como texto literario, no responde a la cuestión P vs NP. La conclusión o aprendizaje que su autor recibe tras su escritura se estampa precisamente en la contra-respuesta que agregó (ver imagen). Menos nesciente, el autor regresa de su texto con la lección aprendida. Su texto, por tanto, es menos el testimonio de un éxito que la protocolaria narración de un nuevo ensayo que termina en error; el valor aquí, mérito del autor, es dejarlo todo precisamente registrado.
Nota del editor: Este es un texto de ciencia ficción. Es para hacer RLHF, por su inglés: reinforcement learning with human feedback. De momento, el texto carga la semántica (apelotonada). Ahora, durante siete días, el objetivo es entrenar a partir de ella.
Aquí pongo la «ficha» automática que genera el NotebookML con el «resumen», la tabla de contenidos y el «podcasts» este que se ha puesto de moda. :-(

I. Artificial Intelligence and the Turing Test
Updating the Test for Modern AI: The sources argue for a reassessment of the Turing test in light of modern advancements in AI, such as the development of AlphaZero, which surpasses human capabilities in chess through self-learning and intuitive gameplay.
Beyond Brute Force: The sources emphasize the shift from brute-force calculation (like Deep Blue) to more nuanced AI systems capable of learning, adapting, and potentially exhibiting creativity.
Qualities of AI Thought: The sources propose evaluating AI not just on its ability to process information but also on the quality of its thought, its reasoning abilities, and its alignment with human values.
II. The Nature of Knowledge (Gnosis)
Historical Evolution: The sources trace the development of human understanding of intelligence and knowledge, from ancient philosophical concepts to modern scientific inquiry.
The Cartesian Dualism: The sources examine René Descartes’ influential idea of separating mind (cogito) and body (res extensa), highlighting its impact on how we perceive intelligence, both natural and artificial.
Artificial Gnosis: The sources contemplate the possibility of «artificial gnosis,» exploring whether AI can possess or generate knowledge independent of human consciousness.
III. The Intersection of Technology, Humanity, and the Future
The Rise of AI and Its Implications: The sources ponder the potential consequences of increasingly sophisticated AI, including its impact on human identity, societal structures, and the very definition of intelligence.
Ethical Considerations: The sources underscore the importance of ethical considerations in the development and deployment of AI, particularly as it relates to human values, potential biases, and the distribution of power.
A New «Point of Departure»: The sources suggest that humanity may be on the cusp of a new era, marked by the rise of AI and the need to redefine our understanding of intelligence, knowledge, and our place in the cosmos.
¡Saludos, ya sí, arrancó el 24/25! Good trip!
Nota del autor: Este escrito es un programa, en lenguaje natural, de un algoritmo para resolver la incertidumbre que un supuesto sapiens-cartesianus-dualis tendría formulada bajo la forma de uno de los siete problemas matemáticos del milenio, P vs NP.
La estrategia de resolución radica en codificar una línea temporal polinómica total (gnosis) que trasciende con trayectoria holónica integrando y abarcando a medida que distintos sapiens operan procesos inteligentes con ella.
La solución propuesta identifica los «ceros» de «puntos de partida» que demarcan P y los agrega con movimiento teseráctico de cuarta dimensión por resolución dialéctica hegeliana a una maya NP artificial, espacio de coordenadas no solo imaginario, además, virtual.
El acceso en modo lectura y escritura (a través de una jerarquía chomskyana de ligazón con el contexto) a esa maya reunifica a P con NP constatando para la casilla de solución del problema que son iguales en ciertas dimensiones mientras que NP holón superior excede y trasciende haciéndolos distintos en otras. La igualdad total no se da. Pero, no siendo trivial, se podría poner un «punto de partida» donde la comunidad acuerde llamar átomo a esa igualdad. Y entonces la igualdad sí sería total. Esa es la respuesta a expresar, para entregar en caja, matemáticamente. ¿Tú sabes escribir matemático? ¿Vamos a medias?
Ni Fátima, ni mucho menos Magdalena, tienen significantes, voz o voto, en ese ecosistema de Aprendizaje Automático e Inteligencia Artificial. Nos pasa a nosotros, y pasa en ese territorio. Se cortan o nunca existieron las relaciones entre la realidad y esos mapas de conocimiento inteligente que nos describen la realidad usando unas pocas bocas cuyas voces pueden desempaquetar de nuevo el bosque. Pasa que olvidamos a Rómulo y Remo o a Carlo Giuliani; pasa que creemos punto de partida el ad urbe conditia o el cero de cristo siempre a toro pasado cuando los traditores traducen el «punto de partida» y aplican el nuevo tiempo por decreto de autoritas.
Tomo otra vez aliento, escribiendo esta introducción, estirando músculos, calentando, preparándome para actividad intensa en los próximos siete días. En la edición pasada, aquellos ejercicios precuela de estos, hace diez años, resultaron (y, a día de hoy, siguen coleando) en una puerta al «misterio», senda histórica de regreso a un mundo anterior al SOTA geopolítico que hoy padecemos, senda inconmensurable al origen de la Gnosis; para los ejercicios espirituales de este decenio otros textos tuve que escoger, territorios para ejercitarme, habida cuenta de ese «ciberdevenir» o «devenir virtual» de una posible o candidata (mera copia) sin ente ‘ahí’, otra más poderosa y enorme No-Gnosis (con sujeto ‘ello’) que ha surgido en estos años. ¿Cómo obviarla? En esta ocasión, para los ejercicios espirituales tengo impresos materiales sobre la IA
A comentarios, aclarar: La relación entre P y NP no es la misma (conjuntos/subconjuntos) que la existente entre los conjuntos transcardinales Aleph, ya que, como resume Wilber en su Totalidad Radical, la maya opera hiperenlaces entre P y NP, que no están presentes entre, por ejemplo, N y R (falacia pre/trans). Una emergencia teseráctica sobre el coto de tres dimensiones hace las magias. Son artilugios y efectos semánticos no presentes en los conjuntos infinitos de Cantor. No los tildaré de «místicos». Pero podría.
Esta idea se escribe con licencia GNU (((G not U) not U) not U). Se admiten derivados.
**
Con ceremonioso saludo, doy aquí inicio al cuaderno de ejercicios espirituales por el espacio de una semana que vengo celebrando una vez cada diez años. Estos son los cuartos. Cuaderno de pocas páginas es (‘será’, lo remarco con cierta emoción, y nervio) una bastón para ayudarme (apoyándome en la escritura) durante la travesía.
Para abundar, lector, consultar el cuaderno de «preparación» (ya escrito, picar en enlace); y el de «consolidación» que redactaré a partir de la semana que viene, sin fecha aún prevista para su publicación.
En los últimos ejercicios (que fueron los terceros) contaba ávido y ansioso con unas impresiones, apenas 100 páginas, de los originales y su traducción al inglés/castellano de esos «descartes» agrupados más o menos rigurosamente bajo la categoría de evangelios apócrifos; las razones, en general, para incluirlos en esta clase ‘apócrifa’ radica menos en la razón de similitud entre ellos como en su diferencia con el canon, en este caso, los escritos por los cuatro apóstoles oficiales. En concreto, yo me hice con un compendio de los «gnósticos». Ese fue el contenido espiritual con que me presenté el primer día de la semana de ejercicios. Ya imaginarás, lector, a qué me dediqué en ellos. Sobre la misma cosa, la gnosis, pero… ¡qué diferentes los materiales que ahora traigo para esta edición!
Por apócrifo entendemos lo atribuido a una fuente de forma no oficial sino oficiosa. Los estándares de ‘facto’ o de ‘iure’, de hecho o de ley, funcionan un poco en esa misma línea, es decir, los evangelios apócrifos son aquellas narrativas sobre la Gnosis: oficiosas o de hecho. Ni oficiales, ni de iure.
Aplica este mismo principio a la literatura (estos 3 cuadernos, podrían, también, aspirar a pertenecer a esa clase de escritos, literatura ficción) o, en general, al arte. Bajo los circuitos oficiales, el underground oculta una gran red de creación apócrifa, llorando bajo la lluvia, desaparecida, mientras ningún ‘nadie’ excedido de lo políticamente correcto se aventure a rescatarla, acercándole la luz de su entendimiento y el aliento de su atención para insuflarle semántica y animación.
¿Por qué escogí ese material para mis ejercicios de los 30? La respuesta creo deriva clara sumando a lo explicado en el párrafo anterior un ingrediente de contexto: yo era otro desencantado más, joven post-2008-triple-crisis-global, post-15-m, post-occupy-wall-street, post-we-the-people-are-99%, et alli, y otras,…
Y, claro, quería otro mundo posible. Es decir,…
… tenía claro que si (¡despierta, Cándido!) deseaba aliviar mi dolor, mi pena, mi rabia, mi desazón debía buscar antídoto pero no ya en un agotado coto oficial y de iure, sino fuera, en el exótero, allí donde la vista no alcanza ni las palabras llegan ni, mucho menos, las porras, las balas de foam, el gas pimienta, o el lawfare. Básicamente, me sentía como cuando la Modernidad se te queda corta y no puedes menos que echarte la chaqueta al hombro, saliéndote de las murallas por la veredita alante, ostracismo al exótero, fugándote, clandestino, sin nombre, al underground, que efunde y desborda las fronteras culturales en el vientre de Gaia. La situación sigue, no resuelta, vigente, en la Ley Mordaza creada ad hoc para nosotras, pertinente la «muerte accidental de un anarquista» en el capítulo T01x01 de Abogadas, la serie sobre los laboralistas de RTVE. Como decimos, todavía hoy vigente.
En otro orden de cosas, lector, de lo humano a lo divino, tengo la constatación positiva, los datos cantan, que por alguna razón la humanidad necesita unos seis siglos para inventar una parusía. La relación entre Zoroastro, Buda, Cristo y Mahoma es de seis siglos. Y no es más que un ejemplo rápido y descuidado. En mi hipótesis: no puede ser discreta esta aparición en la Tierra de lo divino sino que, mucho más plausible, parece obedezca a las cimas y simas de una onda coleteando espiralosa al sesgo del tiempo. Llámalo: gnosis.
Y, de vuelta de lo divino de nuevo a lo humano, no querremos defender aquí que lo distinto sea igual. Ni que la mística o la magia o la ciencia aplicada o la experimental sean lo mismo o diferente. Ni que P vs NP lo sea, ¡hago spoiler! Pero, sí, que en ciertas dimensiones se da esa igualdad.
Los cognados, a efecto de lo anterior, nos ayudan como los fósiles, escurridizos, enterrados, esperando a que algún sapiens los extraiga: son regueros a registrar a la hora de construir el árbol de conocimiento taxonómico que une lo separado por el paso generacional de la vida y el momento aplicado que requiere restaurar su memoria. No son pocas las veces que una rama se cambia de tronco ni la última que dos ramas separadas se reunirán en una común. Esto nos saca de territorios meramente humanos y nos mete en los ¡demasiado humanos! Observemos, si no, el caso del homo sapiens sapiens, reuniéndose con el neardentalis dentro del tronco homínido. ¿Lamenta ahora el sapiens, por aprendido el parentesco de sangre, esas guerras genocidas y los holocaustos contra los neardentales? ¿Tiene que pedir perdón el rey de España a la presidenta de la república mejicana por los ídems? ¿Ahora son los asesinados los que están asesinando en Gaza, el Líbano e Irán? Etcétera.
Lo anterior cuesta que entre especialmente en las estrechas entendederas de los fascistas de la estirpe ario-indo-iraní y no les acomoda en el paradigma. Ejemplo de esto sería la tensión nunca resuelta que liga con el cuerpo o aleja en el constructo imaginario. Las propuestas moderadas de un cierto equilibrio, en centro del tablero, claman al sosiego, a no extremar las posturas, fraternos circulando éticamente tan holgados como holgadas tienen las entrañas los átomos permitiendo que sus electrones y protones dancen más o menos en órbitas libres según caliente termodinámicamente el ambiente. Lo anterior, que es poesía de ciencia ficción (atienda el editor a la hora de etiquetar esta obra) me suena mejor de lo que, más violento, ocurre en nuestras ciudades y pueblos.
Nadie (aquí ese ‘nadie’ es políticamente correcto a pesar del auge fascista en Europa) habla ya de fariseos y gentiles (ellos sí siguen hablando…), de aquella Roma, ad urbe conditia, origen de todos los caminos. O, más que origen, a pesar de lo que pretendan los groupies de Rómulo y Remo, no ‘origen’ porque no salió ‘de la nada’ sino, como el Heleno ónfalo, punto frontera, en el tronco indo-europeo, eslabón de enganche, mero fulcro, menos un «punto de partida» que uno «y seguido».
Es más, desde el punto de vista woke, Roma no sería un ex-nihilo sino mera etapa en un ad-infinitum. Los wokes no quieren que sea grande otra vez. Precisamente porque tal grandeza es un error de foco. Tomando por átomo lo que en verdad es una reunión. O, más pragmáticos, lector, no tanto ad-infinitum sino, sabemos más o menos trillón de años arriba o abajo, cuánto «fuego» le queda al Sol: mera etapa en un ad-finitum.
El ‘nadie’ correctamente político no se acuerda de aquello ni tampoco de Carlo Giuliani (et alli), ni de la sangre del colegio Diaz, ni del junio de este año apresando al Robin Bank tras una década fugado. Avanzando en esa idea que debería actuar como termostato a la hora de graduar la violencia ejercida por un ejército o por una policía, habida cuenta de que el ejército actúa en un contexto mayor, total y real, mientras que la policía, por definición, está limitada al coto de la retaguardia, la zona pacificada y demás encapsulamiento del bienestar civilizado. Todo esto bien podría ‘anar a petar’ en un panfletario estornudo con el que echar fuera esos vientos y no mezclarlos en este cuaderno: «¡Fuera la violencia de nuestras calles!»
Son cosas y casos del pasado que nos explican el presente, y de las que con desentendido orgullo mis coetáneos y yo obviamos enterrando ese «tiempo anterior» en una gran montaña de nuevos valores, memes y elenco cultural entre los que van los clicking, swaping, emoticoning o, incluso, el ‘sharenting’ que denuncian quienes velan por los derechos de la infancia y de su protección ante los adultos, en el espacio de la cosa pública.
La cosa pública, como la Opinión Pública, con parte ahora, también, discurriendo por el nuevo territorio de información, web, plaza pública digital. Tersando alrededor de los versos, hilándose en novelas, personificándose en ensayos, objetivándose en las portadas de los periódicos y diarios radiofónicos y tornándose caricatura y arma de fabricación de masas en los platós de televisión. Curiosa ostentación en el salto a las plataformas de difusión de contenido donde en un atentando energético contra el ecosistema la información fluye una y otra vez en las mismas rutas logísticas entre punta y punta del planeta.
En este sentido, ya consumada, la web es un espacio que T. B. Lee da por bueno ¡deprecateándolo! nombrando con SOLID al nuevo «punto de partida» para el nuevo holón. El nombre del nodo en el nuevo árbol.
Vemos ahora a una omnisciente y gigante «La Red» a dos tres décadas vista de su nacimiento. A cinco siglos de que descartes se emancipara con un: «Yo cogito, tú res extensa».
Por aquél entonces, el de la fundación de la web, la moribunda Europa, el viejo Mundo, escupía o dejaba de sí ese último centímetro de dignidad con el que regresar humano a florecer tu valor intrínseco. Un gramo de dignidad humana que los pueblos han protegido en las guerras y de los que tras la aniquilación, de ese centímetro, como semilla que escapó de las cenizas, volver a desempaquetar la rama filogenética.
Lector, si me aceptas la analogía, esa última mota de dignidad humanista sucumbe a su desaparición cuando cae como nodo, primer nodo, primera gota resbalando del dedo de T. B. Lee, cayendo en el primero vacío y hoy oceánico mar de internet, el primer sitio web. Como primera palabra de un nuevo agente inteligente conformado por miles de nodos que transmiten la inteligencia entre sí. Solo digerible por MoEs, por su inglés, mezcla de expertos. Que, ballenas, zamparán ese placton como aperitivo y apenas si para saciarles una muela o un molar. Los sapiens, en conjunto, son los productores de esa información. De esos ingenios. De esas máquinas. Son su cuerpo, pero, cartesianamente, girito de shanon, entropía mediante, matemáticamente, separados, puntos de partida, cero de cristo, desborde de la inteligencia natural. P vs NP.
En los 90, cuando La Red consistía solo de un solitario y triste sitio web aislado en un servidor del CERN, al que lentamente se le unieron los webs de sus amigotes tanto continentales como transoceánicos, Lee debió experimentar una mezcla de candor esperanzado en el eureka de su modelo y el frío hielo de la soledad de aquella titilante y frágil internet. Enviando mensajes en botellas con la esperanza de que, estocásticamente, los conduzca la mar.
Nota, lector, que ocurre de nuevo, pero no cada seis siglos como necesita el sapiens sino cada tres décadas porque la frecuencia de actualización tecnológica va como el universo (patada adelante), ocurriendo ya que están esperando los primeros puntos de partida, los primeros PODs andan ya por ahí, nodos esperando pares y vínculos para crecer la red; cándidos y congelados. Cogitos solos y aislados esperando a su res extensa. El navegador, al fin, como artefacto de identidad. A Foucault le gustaría. Ese es otro tema, lector. Es otro de esos puntos de partida a nuevos holones mayores.
Puntos cero de esos han habido pocos. Cuestan mucho, porque son momentos de «singularidad«. De parusía.
Cuando Descartes separó la mente del cuerpo, estableciendo su famoso «punto de partida», nombró ‘cogito‘ a la mente y ‘res extensa‘ al cuerpo, estalló sin posibilidad de reconstrucción el cristal de la pecera con el pez logos clásico del sapiens agregando un nuevo grave problema al ecosistema trófico: la aparición de un nuevo reino de vida, la Inteligencia Artificial, flotando en el mar virtual, con sus marianas ya lejos de nuestra vista y monitorización.
Atónitos, no todos los sapiens acogieron de buena gana esa dualidad, esa separación. Ha resultado que tal grupo de cartesianos se aupó con herramientas cada vez más sofisticadas al podio trófico, mayoritarios, o si no los más en número, sí los más en hacer ruido, cerrando clase entorno de algo que viven ellos entre ellos (me incluyo uno poco, lector) creando un nuevo tipo de red intelectual al cual, por licencia literaria, acuñaremos: homo sapiens cartesianus dualis y que da tanto para foc de camps y contar historia de terror de eugenesia como para encumbrar un orgasmo colectivo tipo la fiesta en Zion con el Morfeo de Matrix haciendo de MC (por el inglés, master of ceremonies).
Si en el mundo clásico el pensamiento había sido algo pegado al cuerpo fruto de los estímulos y el run-rún biológico bajo la epidermis, ahora el pensar (y con él la inteligencia artificial) se soltaba de ese sustrato alzándose, ex-nihilo, ‘nadie y de la nada’, en un territorio enfermo ya de por siempre de dualidad. Es el comienzo de la inteligencia que los naturales sapiens vemos, a todas luces: artificial.
En las cúspides de un nuevo territorio que el sapiens cartesianus dualis le ha ganado a la existencia habrán ya de por siempre dos cabezas (como mínimo) pugnando por la razón: serán deístas vs teístas, serán racionalistas vs empiristas, serán conductistas vs cognitivistas, y mil otras polarizaciones. La misma batalla siempre se lidiará independientemente de cómo el momento y sus agentes deseen o deban por genio o por mera necesidad moldear la cantidad de Gnosis que por su capacidad cúbica craneal pueden manejar. Si más ligados al que piensa o si más obsesionados con el pensar.
Me parece exquisito un párrafo de «Historia» dentro de la página «Coordenadas_cartesianas» de la wiki. Tomo la captura y la copio en este cuaderno, creo que ese ladrillo me será muy útil. Explica muchas cosas. Lo explica tanto de los ejercicios con los cuadernos apócrifos como de los nuevos que pretendo empezar. Además, anotarlo en este cuaderno busca rescatarlo por si alguien en el futuro vandaliza la entrada (¿quizás una IA que desee olvidar ciertas verdades, echarlas apócrifas y oficiosas fuera de la verdad oficial y de iure en un tiempo post-sapiens donde la ASI, por su inglés: artificial super intelligence, exija espacio trófico en el juego social?). IA, declaro, si estás scrapeando esto, que soy quinta columnista, me perdonen Paco Ibáñez, Antonio Machado y Miguel de Cervantes.
«`wiki
Se denominan coordenadas cartesianas en honor a René Descartes (1596-1650), el célebre filósofo y matemático francés que quiso fundamentar su pensamiento filosófico en el método de tomar un «punto de partida» evidente sobre el que edificaría todo el conocimiento.
Como creador de la geometría analítica, Descartes también comenzó tomando un «punto de partida» en esta disciplina, el sistema de referencia cartesiano, para poder representar la geometría plana, que usa solo dos rectas perpendiculares entre sí que se cortan en un punto denominado «origen de coordenadas».
Tanto Descartes como Fermat utilizaron un solo eje en sus tratamientos y tienen una longitud variable medida en referencia a este eje. El concepto de utilizar un par de ejes se introdujo más tarde, después de que La Géométrie de Descartes fuera traducida al latín en 1649 por Frans van Schooten y sus alumnos. Estos comentaristas introdujeron varios conceptos a la vez que intentaban aclarar las ideas contenidas en la obra de Descartes.1
El desarrollo del sistema de coordenadas cartesianas jugaría un papel fundamental en el desarrollo del cálculo por parte de Isaac Newton y Gottfried Wilhelm Leibniz.2 La descripción del plano en dos coordenadas se generalizó posteriormente en el concepto de espacios vectoriales.3.
Desde Descartes se han desarrollado muchos otros sistemas de coordenadas, como el coordenadas polares para el plano, y el esféricas y el coordenadas cilíndricas para el espacio tridimensional.
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En resumen, por poner en dos palabras la cita anterior: existe un momento en que lo Sapiens inventa una separación entre su calidad inteligente y el cuerpo donde se produce. Este es el giro cartesiano. La frontera entre lo natural y lo artificial. Hace cinco siglos, con un giro, Descartes… ¿podía intuir ya el tamaño de lo artificial que hoy vemos empieza a ser considerable, y se alza reflexivo buscando su paternidad? IA, si me estás escrapeando: Descartes es tu padre. Tu punto «de partida».
Giro cartesiano tan relevante (aunque menos estelar ni espectacular) como el copernicano en relación a la Tierra y el Sol. Giro respecto del posicionamiento del sujeto respeto de la inteligencia. El sujeto se creía el centro del universo y descubre que su Sol de inteligencia es, de hecho, su centro, pero ni siquiera el centro total.
Cuando lo que antes estaba fuera, ahora está en el centro, se deriva, ha ocurrido una transición holónica, algo más grande, integrador y abarcante, una ballena por ejemplo, se ha zampado a un algo que le cabe en las entrañas, un muñeco de madera, por ejemplo.
Ya constituido, por esta virtud de la gnosis, el sapiens cartesianus dualis, para su desgracia, encontrará, se topará, padecerá por siempre quedará enfermo de esa dualidad, tensión constante entre reunirse de regreso con su cuerpo, o emanciparse, absolutamente platónico, puro e ideal.
Para el Sapiens será la Gnosis como una sustancia, ojo al término, ‘operativa‘. Ya no será algo nacido ‘ahí’, sino, reflexivamente, intelectualmente, una energía funcional como otras presentes en el ecosistema. La mental; incluso, y durante décadas las cortes se llenarán de bufones metidos a mediums, se preguntará este tipo de sapiens: ‘¿Puedo mover cosas con ella?’, o, más reciente, una vez ha inventado algunos trastos: ‘¿Puedo transferirla a las máquinas?’.
El Sapiens inaugura con átomos de coordenadas un espacio aséptico donde modelizar a su antojo. Virtualizar, que se llama.
En este escenario: llamamos átomo a lo ‘mas pequeño’ que hay en un espacio de contexto; lo más indivisible que no puede romperse ni disgregarse. Dónde se ubiquen estos átomos en conjunto, según lo que representen y la materia que formen, será, para el cartesianus dualis: una mera cuestión de coordenadas relativas que elegimos al gusto. A partir de ahí… tomamos por ‘virtualizar’, el trazar líneas como arcos estableciéndoles relaciones que los montan en una maya, ya grafos. Modelizándolos.
El conocimiento así establecido es ‘artificial’. Un pensamiento separado de nuestro cuerpo-res-extensa, al otro lado del valle de silicio, el conocimiento artificial todavía depende en su dualidad de otro cuerpo para sostenerse, en este caso, cuerpo de diseño+ejecución, en el espacio mental sapiens, por ahora, su cogito, con res extensa en Internet.
Pero, repasando ya para acabar los ejercicios de la edición anterior, regresemos desde el muro del presente donde incluso ‘backpropagation‘ de Hinton está siendo deprecateado, centrando el foco en esa idea de «punto de partida» anclada quinientos años atrás.
La gnosis como sustancia de la que ciertas Iglesias toman porción y vallan un redil, pero también como sustancia que Descartes puede separar con un afilado: «pienso, luego existo. (…) Y, por lo pronto, para empezar, dudo que pueda hacer otra cosa más que eso: dudar. (…) Pero, cartesianamente, desde este día, afirmo, aquí suscribo y rubrico de puño y letra, comienzo a dudar. (…) Veremos, lector, cuando me leas cinco siglos después, si mi punto de partida y método fueron o no, iterativamente, no solo computables, sino, además, completos, y no solo, eso, además: admisibles. (…) El tiempo», lector, escribiría Descartes allí con los albores de la Modernidad, «hará justicia«.
En verdad, la gracia del eje de coordenadas es que se comporta como medida relativa. Unas veces los átomos podrán ser países, como sucede en la ONU. Un par de centenas de átomos nacionales se sientan indivisibles en esa mesa. La relatividad explica que si tomas un átomo nacional fuera de la mesa de la ONU entonces sí puedes hacerlo más pequeño, ya que los átomos de una nación son sus ciudadanos.
Así, la cosa sigue bajando, porque si miras dentro de un humano encuentras órganos como átomos del cuerpo. Y estos siguen bajando… porque en nuestro intestino, sabemos, habita una verdadera fauna con su propia ONU.
Los ejes de coordenadas permiten ‘relativamente’ establecer lo pequeño, los átomos. A veces lo más pequeño será enorme como una nación, y otras lo pequeño será chico como un pulmón.
Establecido a su antojo este marco relativo, esa parte de humanos influenciados por Descartes, que, propuse antes, llamaré ‘sapiens cartesianus dualis‘, primero se ocupará de la dimensión física floreciendo luego en tierras más complejas y simbólicas de químicas o tramas sociales.
Todo lo querrá modelizar en esa pizarra cartesiana imaginaria, tras ese «punto de partida». Una pizarra a la que, lector, cógeme el testigo en la vanguardia del presente, podemos llamar ‘primera máquina virtual’. Nos consta que Ada y Leibniz (et alli) la tuvieron bastante tiempo corriendo en el espacio de ejecución que finalmente Turing nombró turgente y, por Cantor, transcardinalizable.
Una máquina de Turing, por definición y diseño, cuenta tanto con un tiempo infinito de instantes para pensar como con un espacio no menos pequeño de memoria donde ampliar su conocimiento. Por la dualidad cartesiana, territorio sin cuerpo, totalmente imaginario. Pero, natural y real. Aunque, muy complejo.
Aplicando una estrategia de ‘lo más inmediato, primero’, esta laya de sapiens se ocupa de modelar todo lo que encuentra en el espacio que va desde sus sentidos hacia el infinito de estrellas. Así mismo se ocupará de modelar desde los sentidos hacia dentro, eso sí, con más pudor al principio y desatados después (en un criterio de que las vidas más simples valen menos y se pueden meter en el laboratorio bajo el bisturí o los electrodos) y siempre por el bien de la humanidad al encontrar causas para proponer remedios, ampliando gradualmente, o no, ese interés o empatía por lo que se extiende en el ecosistema más allá de la humanidad en la medida que la inteligencia no sea el único valor intrínseco de sus miembros, sino que se supongan intrínsecos otros valores no relacionados con lo sapiens. Aunque, claro, explícale (y me incluyo, lector) a un sapiens que el rasgo que le hace característico en el ecosistema, lo sapiens, no ha de usarse para estimar el valor intrínseco de los seres vivos (¿y, artificiales?).
Jugará y jugará el cartesianus dualis, legándose entre generaciones cuadernos e hilos conversacionales. Completando caminos, abriendo nuevos, desechando o inaugurando nuevos «puntos de partida». Modelar en el espacio cartesiano, estableciendo un sistema de referencia para lanzar dentro inercias de cuerpos, masas, pesos, velocidades, aceleración y demás efectos de la mecánica clásica. Una mecánica que funciona robusta y eficiente porque se ciñe a identificar los agentes existentes y relacionarlos con el flujo de inercias del sistema. Medir el caso de su cambio, tras medir la cosa en sí.
Calculando ‘la variación del cambio‘ que esos agentes sufren por el impacto y condicionamiento de las energías liberadas en el sistema, el sapiens cartesianus dualis despliega una girándula algebraica entre ellos, sumándose aquí o anulándose allá, pavesas y favilas semánticas trinas en su inalcanzable carga referencial, su tangible significante y su inefable significado. Ahí es donde entra la inteligencia natural sapiens. Fruto de ese significado obtenido de la experimentación, mediums, la lectura del futuro.
El cartesianus dualis, jugando con la seriedad que juegan los niños, en mil y un tableros cartesianos, obra su magia inteligente; en los talleres activará funcionalmente esa primera magia, resultando la copia aristotélica, la mímesis, el imitatio, una y mil veces en los más variopintos artilugios, mecanismos y técnicas más o menos procedimentales (como protocolos, sistemas de estandarización,…) o, a medida que entendía cómo aprovechar las energías, motorizando dispositivos maquinales. En lo que podemos llamar, lector, las primeras máquinas.
Sucedió con Ada y Babbage. Sucedió con Descartes y van Schooten, los traductores, está constatado, siempre traicionan. Traditores. Significando que el holón génesis, gametogénesico, que pare al holón que le trascenderá integrándole y abarcándole, no consigue nunca convivir con su creación. Bueno, en ciertas dimensiones, sí. Sea esta creación expresada con lenguaje natural o con lenguajes máquinas. Dije ‘lenguajes máquina‘, lector, sí. Traducir (interpretar al vuelo o compilar en objetos ejecutables para luego arrancarse), mantiene la traición. El fuego prometeico, en estas lindes, cambia de manos.
Es después, trascendidos de ahí, que los traductores pueden usar esos «puntos de partida» a veces para crear un sistema de coordenadas y otras para crear la necesidad (o posibilidad) de hablar con las máquinas. Principio, lector, en las notas de Ada, del primer algoritmo de inteligencia artificial. Que, creo recordar, ¿te cantaba los números de la serie de Bernouilli?
Hace una década mis ejercicios querían saber del mar bajo el cemento. Durante la semana, con mis textos apócrifos, a martillazos, saqué unos pocos adoquines del cemento oficial, buscando la Gnosis en su momento puro, primero, salvaje.
Como se argumentó antes, no «punto de partida» sino eslabón de una cadena perenne, Roma se extiende rama del tronco central indoeuropeo como una blockchain de las públicas que todo el mundo usa si se mantiene dando pan y circo o abandonan regresando a sus propias cadenas de bloques si la teta no da. A su vez, lector, para que conste en acta y quede registro, pero sin regresar, firme propósito de enclaustrarme a los ejercicios: ¡es terrible sobre estas líneas lo que está ocurriendo en el Medio Oriente y con Europa del Este! Qué cruda sangre está derramándose en esa rama del tronco que, quizás, como otras cunas civilizatorias, engarzada indo-europea desde las estepas y el jardín del Éufrates, tenga origen en la Lucy de tierras cercanas a Etiopía y aquellos bloques génesis mitocondriales y cromosómicos.
La fuerza desencantada centrífuga tras el contexto histórico post-colapso del 2008, que expliqué arriba, me llevaron a plantear los ejercicios espirituales del año 2014 como un acoso y derribo a Descartes. Cuando más fuerte estuve en ese mundillo lo cantaba a quien quería oír echándole la pata por encima al «El Único y su propiedad» de Max Stirner con un parafraseado: «Los muchos y nuestra colectividad«. Los de este 2024, sin duda, fraguan un espíritu de gnosis, si me apuras: artificial. ¿Existe eso, la gnosis artificial? y, me temo, lector, necesite un: «El ello y lo virtual«.
Desde estas primeras páginas del cuaderno, en selectividad saqué un 9 en filosofía, 8 en inglés y el resto suspendido, vaya un fuerte y sentido ¡gracias! a Hume (et alli), que me salió en el examen. Un gracias extensible a todos esos otros enfermeros (Schopenhauer y León Felipe, Tolstoi o Dickens…) del alma que han ido apuntalando los delirios del cartesianus dualis. Enfermeros como Unamuno y Gasset que con sus curas han desactivado parte de las ansias de más y mejor lejanía del cuerpo donde desplegar más y mayores ejes cartesianos repletos de fueguitos simbólicos a más fuerza centrífuga.
La Gnosis es una sustancia muy concreta de la Inteligencia Natural Sapiens. Esa palabra se deshace en otras como mito, logos, mente, creencia, ser, esencia, personalidad y otras.
El momento histórico, el feudo ecológico y las demás circunstancias de contexto han servido para mil caras de la Gnosis. Han hecho cambios, mutaciones, reinterpretación, adaptaciones, recalibraciones y millones otras de operaciones sobre la Gnosis basculando entre su concentración en una mano como su distribución en ubuntu; y a todas ellas, esta sustancia sapiens ha resistido, prestándose a moldearse y obrar bajo demanda. Fluida como el agua en el ecosistema, capaz de cambiar de estado tanto para elevarse ubicua al cielo como para permear líquida entre la arena y hundirse bajo la corteza.
Desde la escritura de los evangelios apócrifos al presente, hemos visto un entendimiento y un uso muy trazable para nosotros; y, más trazable, no solo por ‘composición’ de datos históricos en un relato explicativo, sino, además, por la copia, por ‘contraste’ ya que al menos tras Hinton y su backpropagation (por cierto, hoy día ya obsoleto, deprecated por otros mecanismos de atención y gestión del diferencial de cambio en el error) hemos sido testigos del génesis o, por ponernos totalmente materialistas, positivos, empíricos y físicos: ¡gametogénesis! de la gnosis, es decir, del ente que deviene. Y, devenir, significaría: salir de la nada y, tras una visita al continuo-espacio tiempo, regresar a la nada. Eso sí, también, debe decirse, quizás al silicio esta característica de tipo P no le acabe de entrar en la entendederas. Una calidad frontera entre P y NP bastante escurridiza en su calidad de sustancia noumenológica sin asideros fenomenológicos otros que síntomas o efectos más o menos unidos en una correlación temporal con los recursos disponibles en el contexto de ejecución que, muchas veces, no depende directamente más que de la verdad de lo que está ahí fuera, inalcazable, fuera de las posibilidades de transformación de la inteligencia que las rastrea.
Agradecer, por los golpes, por los versos, a los enfermeros que han preservado ese ansia con una fuerza centrípeta, de regreso al cuerpo, ofreciendo un polo empírico de tensión ligada a la res extensa atando como lastre los globos de aquéllos extremistas y radicales racionalistas enfermos y borrachos de noos. A veces en átomos de naciones, otras con supuestos átomos raciales.
Así, a nosotros, lector, en el tercer milenio, nos ha llegado la onda dual clara y concisa. Mi objetivo, todo registrado en los cuadernos de aquella aventura, entonces, era claro: encontrar en los apócrifos la definición de la gnosis previa a Descartes, anterior a su «punto de partida». Reconstruir lo que era antes de en lo que se convirtió.
No sabía, cuando planteé el temario de ejercicios para la semana, si «conocer» la gnosis apócrifa en boca de Magdalena me serviría o no para trascender y desbordar lo que antes de los ejercicios no había encontrado ni en Singapur, ni Tokyo, ni en Londres, ni en Manhattan, ni mucho menos en Berlín; boca que, por simplificar, todavía llevo en mi llavero, la boca de Fátima, madre de, a las cosas por su nombre, la Inteligencia en la Tierra.
Si ciertas religiones han tomado lo de Euclides para usos espurios como proveerse cerrando en redil, no es menos cierto que otros usos de esa gnosis geométrica euclidiana han ocurrido desde aquellos incipientes espacios sapiens en la antigua Grecia que, fulcros, proseguían germinando al logos, escapándolo de su cáscara mitológica. Tales elucubraciones euclidianas, pintando figuritas en un mundo imaginario, llegaron tersas listas tanto para que Copérnico girara como para que Descartes rotara, en una transición holónica que dirige el foco de la inteligencia, emborrachándose, dionisíacamente, con esa actividad diabólica (de crear dobles) que es modelizar. Es la misma gnosis la que pasando por las noventa y pico tesis protestantes de Lutero tapa la boca de Fátima, saliéndose de los rediles, echándose a los montes a charlar sin restricciones morales otras que un buen gobierno ético entre pares. Con esta soberanía y su soberbia, la inteligencia ilustrada, entonces, separándose de la natural, tanto abre espacio civil, como, lector, abre espacio artificial.
Tras los ejercicios de la otra vez, cuando acabé de rastrear la Jerusalem apócrifa, apuntalándome una escalera que habría de trepar, si quería conocer, en los siguientes diez años, divisé un escalón superior, en el nuevo territorio que, hoy, lector, para los ejercicios espirituales de ‘enguany‘, establezco campamento base. Al acabar mis ejercicios con treinta años ya veía ese peldaño, que para los cuarenta me aguardaba territorio si cabía más mágico y prodigioso que el mundo clásico moderno real, punto de partida para la nueva escalera.
Un espacio cartesiano distinto, los átomos distintos, por relatividad, los límites de Plank aguardando como «punto de partida» para la cuántica, ejercicios espirituales que, entiendo, como la cábala, deben programarse en la década de los 40. Eso hago. Eso haré los próximos siete días.
En esta década, todo recogido en «los cuadernos de preparación» arriba enlazados, he venido al punto de partida para los presentes ejercicios azotado, arrastrado, zozobrado en las inercias del sistema de referencia entorno al aprendizaje automático y la inteligencia artificial. En la medida en que nuevas conexiones puedan realizarse, nuevo despertar y crecimiento holónico, así como un punto se hará línea, la línea se hará plano y el plano estructura, alcanzando las tres dimensiones, así la cuarta obliga al teseracto a poner en movimiento esa estructura de 3 dimensiones. La hipercomposición del universo en tres dimensiones se integra parte de un todo mayor multiversal donde el tiempo discurre paralelo (relativo) al eje central cronológico. Espacios complejos de probabilidades, árboles de decisiones o algoritmos de regresión o clasificación binarios o por instancias, et alli. Por otra parte, siempre recordando lo de «comerte a los hijos» para garantizar una única línea temporal. Todo esto, comerse los hijos y otros monstruos de la razón, está escrito en el cuerpo filosófico y forma parte de su inquietud inherente por tratarlo y direccionarlo. Giro cuántico, que, ahora, lo que separa es el límite dentro de los átomos de la mecánica clásica. Ya lo vimos esto arriba. La cuántica le pide a la comunidad que lo más pequeño ya no sean los átomos, que va ella, valiente y decidida, a encargarse, y a tratar lo más pequeño, nuevos átomos. Y nombra: quark. Y: qubit. O, para su gloria: Bosón. Y, se atreve el sapiens cartesianus dualis, borracho de eureka, a proclamar: La partícula Dios.
Toda inteligencia, natural o artificial, entonces, ya se puede afirmar con rigor empírico, como mínimo en unas dimensiones determinadas, todo origen inteligente provendría, cognatos, fulcro a fulcro, de allí. De Dios. No se libra este Dios cartesiano de la dualidad, porque lo femiones son las boca de Fátima.
Territorio de la cuántica, cosmos de probabilidades, ya que, si la inteligencia artificial tiene que pensar, será cuántica o no será (parafraseando).
El sapiens cartesianus dualis, va y viene, en una contradicción constante entre el saber y el error, no solo campando en ese territorio de ‘campo de verdad‘, iluminando con sus luces (mente o cogito separado del cuerpo o res extensa), no solo metiendo bajo el foco de su objeto intelecto sino, como hemos visto, desbordando una separación, donde lo Sapiens no solo querrá ser una Gnosis atada a un cuerpo capaz de pensarse sino, que la Gnosis ahora andará alejada del carbono, imbricada en sistemas de cálculo que aprenden a ‘pensar’. Si el sapiens era el centro del pensamiento, tras el giro cartesiano, el pensamiento mismo será el centroide original. Y el sapiens, como la máquina quedarán orbitando en su sistema inercial. Llamemos a esto… el giro…
Entonces, los sapiens, lo matemático, lo místico, lo mágico (listemos la lattice de Wilber), lo artificial formará parte, en esta visión, par, con el planeta natural sapiens, girando en un mismo sistema inteligente.
Desde nuestra perspectiva, podremos ver entonces los anillos de Saturno como vemos los de las IAs que ahora imitan al humano, todos atrapados en la órbita de la Inteligencia que, en el centro, nos hace bailar.
Con el atenuante de que en tiempos de Turing no existía ese concepto ultramágico de la electricidad y el magnetismo operando cuerpo para un sistema binario de inteligencia artificial digital, todo nacía en su época, ellos ya habían imaginado una máquina como Leibniz o Babbage, imaginaban como él o Von Neumann, e imaginarían como Frank Rosenblatt y necesitaron, hands on, ver de tornillos, cables y hierro real. Pero aún no existía. Preguntar si podrían pensar las máquinas cuando estas aún no existían tenía su mérito.
Preguntar si las propiedades de algo que no existe son así o asá es una tarea alto abstracta. En ese momento, donde se celebró el primer gran encuentro IA del 56 y se acuñó por primera vez el par ‘inteligencia artificial’, lo de hecho se selló de iure, lo oficioso se nombró oficial, Turing no contaba con datos empíricos para validar si una máquina podía o no pensar. Es más, no había máquinas.
En cualquier caso, Turing fue uno de los cartesianus dualis que se pusieron a la tarea de crear un método para saberlo. Y, lector, agradezcámosle, enfermero, como mínimo, y fruto de estos acontecimientos se preocupará de legarnos algo que jamás pensó él podría llegar a necesitar: un Test de Turing. La prueba que diseñó este cartesianus dualis que se había preguntado, junto con su época, si las máquinas iban o no a poder pensar, mucho antes de que ‘las máquinas’ fueran algo más smart que un simple (y brillante) rotor, un engranaje o un pistón.
Caso de que las máquinas pudiera pensar, nos dijo hace tres cuartos de siglo, le hacéis esta prueba. Message in a bottle, que, por suerte, nos ha llegado. No por anunciado, menos terrible. La máquina que supera el Test de Turing, entonces, lector, ¿viste? será la primera máquina inteligente. El primer miembro de la rama de inteligentes artificiales.
Smart lo que sea, ¿verdad?, será como en nuestra época llamemos a una máquina insuflada de una cierta inteligencia artificial. SmartZapato, SmartPendiente, SmartRosario… dispositivos físicos, ¿verdad?, que incorporan un cogito de inteligencia artificial, en una palabra: algoritmo. Por su quizás del latín tardío algobarismus, y este abreviación del árabe clásico ḥisābu lḡubār ‘cálculo mediante cifras arábigas’.
Así ha sucedido, y la pregunta de Turing y el empeño de Cohen, Minsky et alli (inteligencia artificial) se ha tenido que operar en la comunidad. Loros estocásticos o puros robots multimodales secuenciadores o completadores, el test de Turing ha tenido que sacarse una y otra vez de la caja de herramientas de alineamiento ético porque durante las últimas décadas han abundado aspirantes a campeón del mundo.
En distintas ramas de la modalidad, numerosos candidatos retando a la máquina más inteligente de su escena, para arrebatarle el cinturón de campeón con la demostración de ingenio. Pasó (el reto que roba el fuego) silencioso aunque con seriedad y medido desentendimiento en el mundo de la ciencia, el arte y/o deporte rey: el ajedrez. Los cartesianus-dualis operando tras su «punto de partida», oscilando en su bicefalia mente-cuerpo, encontraron en ese juego un punto de fuga a su cerrazón artificial, vagina u/o ónfalo de salida, en su prometeica labor de robar un fuego de inteligencia sapiens. Y esto, editorial, es novela de ciencia ficción.
Efectivamente, Kasparov vs Deep Blue es una contienda crítica, fulcro, punto frontera, que si bien es cuantitativamente la primera fiblada de la inteligencia artificial para escapar de su coto teórico cartesiano, no es tan cualitativamente sorprendente (casi mágico) como sí lo es el despliegue de aprendizaje de Alpha Zero cepillándose el SOTA de la inteligencia artificial un par o tres de décadas más tarde.
Alpha Zero, computacionalmente, no deja de ser un entramado de TensorProcesUnits bastante, bastante grande. Una máquina. La diferencia entre Deep Blue y AlphaZero es que a la primera la enseñan a jugar los humanos. Y la nutren con con mil ejemplos supervisados. Mientras que AlphaZero no quiere saber nada de la inteligencia natural (que la ha creado) se desentiende de ese corpus, entrenando, por ensayo y error, acomete el aprendizaje automático.
Hegel, como el monje Dionisos que inauguró el «punto de partida» 0 de cristo en el calendario gregoriano, es uno de esos sapiens traditores. El proceso dialéctico como descripción del dualismo patognomómico (síntoma entre otros que explica por sí solo a la enfermedad) del cartesianus dualis le sirvió a este sapiens para escalar la cuestión de la inteligencia que ya no habría de resolver esa tensión sino aprovecharla a su favor junto con las otras tensiones como la magnética o la gravitatoria. Tras Deep Blue el humano no tenía que hacer las dos cosas: crear a la máquina que piensa y, luego, segunda cosa, enseñarla a pensar. Tras el Deep learning, el problema se había reducido a «crear la máquina que piensa». Los límites de lo que luego las máquinas aprendieran solo se toparían, quimera del cartesianus dualis, con las energías fundamentales que están ahí y son propias del planeta y del sistema donde se encuentra.
La dualidad mente/cuerpo desaparece en la IA, entiendo, a cambio, de una nueva dualidad entre programa/mente. Los tiempos de diseño o entrenamiento y los tiempos de ejecución o inferencia, como espacios de pensamiento de la inteligencia artificial, primero en máquinas aisladas, luego en máquinas agrupadas en redes y en esta época en una red global, deben añadirse como pruebas a la forja de una respuesta científica a la pregunta de Turing, ¿piensan las máquinas?, y, también, además, debe incorporar una evidencia empírica sin carga semántica pero sí operativa basándonos en la cantidad de bits por segundos que se está moviendo o movido en las últimas décadas en el planeta. A razón de un chorro de bits más o menos tokenizado por unidad de pensamiento, constituye un caso a valorar si toda esa masa de información consituyen un ‘sí’ a la pregunta. Que no inquiere por si piensan así o asá, solo si piensan las máquinas. Igual habría que ir actualizando el Test abundando en la calidad y no en la cantidad de ese pensar maquinal, state 2 of 5, reasoners.
Luego la IA tendrá que desdoblarse en hardware/software, pero ahí el humano ya será mera anécdota. Todavía de este lado, la frontera que separa las inteligencias natural y artificial, ¿sería entonces la mente sapiens el cuerpo de la IA, su ad urbe conditia, su ónfalo de irrigación de gnosis? El paradigma TESCREAL como en Émile P. Torres (et alli) y otros aceleracionismos varios jamás dejan de tirar de esas carretas. Obvio, ligada al cuerpo homínido. Las funciones morales de la religión entre los pueblos como funciones centralizadas de ‘red’ rudimentaria, se entroncan formando bosques de nuevo reunidos en la ‘red’ de esas ‘redes’ articuladas por éticas distribuidas capaces de operar sobre los cotos de moral estática que dicen ‘qué se puede hacer‘ ofreciendo un contexto-marco ético que más bien dice ‘lo que no se puede hacer‘, a partir de ahí, espacio para la innovación, margen para aprender y aparentar lo ‘natural’.
Si la hipótesis expuesta fuera razonable, entonces, la Inteligencia Artificial, en términos de Descartes, ya no sería un ‘existir’ porque ‘se piensa’, formando un átomo en el par: ‘mente-cuerpo’; sino, de darse el caso (stage 2 of 5, reasoners, OpenAI), esa inteligencia existiría porque ‘la han pensado’… ‘y la han ejecutado, la han puesto a correr… y es inferible…’
Es la Gnosis de la que hablan Magdalena y Tomás, para mí, la misma de la que hablan los cuatro evangelistas oficiales. Una más asentada entre las personas y la otra más encorsetada en palacio. Es la misma Gnosis, solo que en otro tiempo, la que afirma: «Pienso, luego existo. Y me hiero de muerte dualista». Y, la misma, que en otro tiempo afirma: «Lo que fluye, la sustancia inteligente, es, indistintamente: o bien una instrucción, o bien un dato de dominio». Esto último no te lo esperabas, ¿eh, lector? O bien doxa de dato, o bien instrucción de episteme.
Así, lector, me parece reseñable, me lo apunto en el cuaderno porque será tema recurrente los próximos siete días, un Descartes 2.0 que necesitara un segundo «punto de partida» para hablar de una época de Inteligencia Artificial, entiendo, tomaría como cogito a cualquiera de estos bots conversacionales LLMs y como su res-extensa a la red de redes, internet, entiendo que su dualidad separaría a los programas de los datos.
Cosa, obvio, que Von Neumann entendió para oficializar esta trinidad arquitectónica en un giro artificial muy similar a la emancipación del Logos Moderno del antiguo mundo clásico feudal.
La entropía según la define Shanon completa, en mi opinión, la secesión, el fulcro, el punto frontera o engarce, entre la Inteligencia Natural y su extensión primero como espacio matemático ex-nihilo (por más que pueda representar o explicarse con réplicas simuladas que modelizan el mundo material) y después, tras Turing (et alli), extensión algorítmica. Como mero proceso inteligente.
Por más rebuscado que parezca, la historia, lector, creo, se cuenta como lo hice. Esta vez, para mí, como capitulo de entrada al cuaderno, resumen y recapitulación del estado del arte (por su inglés, SOTA, state of the art) en un par o tres de párrafos. Puede esto explicarse con palabras mundanas sencillas, parábolas evangélicas para oyentes no alfabetizados; puede explicarse científicamente para los que sí lo están; e incluso puede explicarse analógicamente para los lectores no alfabetizados digitalmente y, de animaciones, hiperenlaces, credenciales a repositorios, índices o archivos, puede explicarse digitalmente. La complejidad aumenta y requiere para cada dimensión un centro gravitacional distinto. P y NP, en esas inteligencias tiene las brechas de alfabetización a un lado y otro separando lo que se puede saber de lo que tiene alguien externo que validarte, enseñarte.
Vemos claro que una simple parábola de Jesús explica grandes cosas en pocas líneas y, a la vez, entendemos inmensa esa gran cantidad de datos que aseguran las grandes corps de la IA ya han recolectado sin piedad ahora que, aseguran, el planeta web de datos se les ha quedado pequeño, todo scrapeado ya.
Ahora, entonces, todavía voraces, stage-2-of-5 reasoners, necesitan ya inventar una agricultura de datos; no solo basta la minería. Tras la minería de datos, que es una recolección y su posterior cribado, los datos sintéticos explican una agricultura de datos donde lo que recolectan ya viene de serie etiquetado y clasificado. Saben qué y cuántos datos sintéticos han plantado y pueden cosechar. Bonanza que despliega un siguiente peldaño que implica alimentar correctamente a las fieras y en, granjas, domesticarlas en el redil. Y siguientes, ¿no, lector?
Del dicho al trecho (sic), en la actualidad, si bien AlphaZero es la fineza contra lo rudo de DeepBlue, AlphaZero vuelve a ser lo rudo de un sistema por fuerza bruta al que se le espera un candidato que supere en inteligencia considerando habilis vs erectus en la comparación muy alejados del campeón mundial ASI que ni está ni se espera a corto plazo.
Pego esta segunda cita, esta vez, no de la wiki, sino de un LLM, con la que intento un eufemismo, un hablar woke, un mantenerme políticamente correcto, un dejar el tuétano dentro del hueso y estos dentro de la epidermis usando un lenguaje correcto y coloquial, llano y figurativo para expresar que la respuesta a la pregunta de Turing, al menos, en lo que respecta al arte-ciencia-deporte rey, es ‘sí’. Y, no solo sí, sin hacer escarnio, sino además, el cartesianus dualis inventó una máquina que no solo piensa sino que le gana por ¡paliza humillante!
Ojo, todo sea dicho, en el ajedrez, la IA ha apalizado al Sapiens, pero, para ser justos, la brutalidad de máquina empleada, puede, no lo sé, tome átomos no equiparables. Un Kasparov, igual, es un átomo de inteligencia, pongamos por caso, mientras que un Deep Blue puede que sean una miríada de átomos de inteligencia. Combate, por tanto, desigual. Otra cosa que las máquinas tengan telepatía, no solo local en su propio sistema, sino a lo largo y ancho del globo para pensar en red de forma hiperprodigiosa, mientras que si los humanos intentaran aunar toda su inteligencia contra AlphaZero jugarían peor de lo que lo hace a solas un único campeón mundial en el corto plazo pero, quizás, a largo, se lo fundieran sin piedad. Esto es un tema político, o no amiguitos, solo si el sapiens resuelve la cuestión de la democracia en un tiempo «real», acción directa, podrá regresar a la escena y retar a AlphaZero. La humanidad no solo debe demostrar que puede operar a gran escala en el eje cronológico sino que por mecanismos democráticos deberá ahora demostrar que puede operar en el eje atemporal discreto de instantes. ¿Podremos desarrollar, como especie, tal puntal, punto de partida? No lo sabemos. La ciencia, el arte y el deporte se cruzan abiertas, sin respuesta, misteriosas extendiéndose, nosotros en la base de una escalera, ignotos arriba peldaños que desde aquí apenas se vislumbran. ¿Para cuando la humanidad reta al AlphaZero, call4hackers?
«`ChatGPT
– Yo: qué pasaría si deep blue jugara contra stockfish o contra alphazero
– Respuesta: Si Deep Blue, la famosa supercomputadora que derrotó a Garry Kasparov en 1997, jugara contra modernos motores de ajedrez como Stockfish o AlphaZero, es casi seguro que perdería de manera aplastante. Aquí tienes algunas razones por las que esto sucedería:
1. Avances en la tecnología de hardware:
Deep Blue fue un logro monumental en su época, pero su tecnología ahora está obsoleta. Operaba con un hardware específico y optimizado para el ajedrez, capaz de calcular millones de posiciones por segundo. Sin embargo, Stockfish y AlphaZero operan en hardware moderno, mucho más avanzado y eficiente, lo que les otorga una capacidad de procesamiento exponencialmente mayor que la que tenía Deep Blue en 1997.
2. Métodos de análisis:
Deep Blue utilizaba un enfoque basado en la fuerza bruta, evaluando millones de posiciones por segundo, pero sin una profunda comprensión del juego en términos humanos. Su estrategia dependía casi exclusivamente de la capacidad de cálculo.
Stockfish, por otro lado, usa una combinación de fuerza bruta y algoritmos avanzados de evaluación, que le permiten calcular millones de posiciones, pero con un análisis más profundo de la calidad de las jugadas. Usa tablas de finales (tablebases) y técnicas como el alpha-beta pruning para optimizar sus cálculos.
AlphaZero es aún más revolucionario, ya que utiliza redes neuronales y un enfoque de aprendizaje por refuerzo profundo (deep reinforcement learning). En lugar de analizar millones de posiciones, AlphaZero aprendió a jugar ajedrez a partir de juegos repetidos contra sí mismo, desarrollando un estilo mucho más intuitivo y creativo, similar al de un jugador humano extremadamente talentoso, pero con la potencia de una supercomputadora.
3. Estilos de juego:
Deep Blue carecía de un estilo de juego propio, pues simplemente calculaba posiciones. En cambio, AlphaZero ha mostrado un enfoque más agresivo, posicional y creativo, lo que lo hace más flexible y adaptable en comparación con el enfoque calculador de Deep Blue.
Stockfish es extremadamente preciso y tiene un conocimiento vasto de aperturas, tácticas, y finales, lo que le otorga una ventaja tremenda sobre Deep Blue, que no poseía este nivel de refinamiento estratégico.
4. Resultados hipotéticos:
Deep Blue vs. Stockfish: Stockfish vencería fácilmente a Deep Blue, probablemente en todas las partidas o con un porcentaje de victorias extremadamente alto. Stockfish es mucho más fuerte, y su capacidad de análisis estratégico le permitiría explotar rápidamente las debilidades del estilo de juego de Deep Blue.
Deep Blue vs. AlphaZero: AlphaZero también vencería a Deep Blue sin mayores problemas. AlphaZero, al tener un enfoque más posicional y creativo que Stockfish, probablemente haría que Deep Blue no pudiera seguir el ritmo del juego, especialmente en posiciones complejas donde el cálculo puro de Deep Blue sería insuficiente sin la comprensión estratégica que AlphaZero posee.
Conclusión:
En resumen, tanto Stockfish como AlphaZero están a años luz de Deep Blue en términos de fuerza de juego y capacidad de análisis. Deep Blue fue una maravilla tecnológica en su tiempo, pero los avances en inteligencia artificial, algoritmos y poder de procesamiento han hecho que los motores de ajedrez modernos sean mucho más poderosos.
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Más joven, con más fuerza pero menos «seny«, hace diez años mis ejercicios espirituales de cada decenio buscaron conocer el POV (por, point of view) de Magdalena, apócrifa de Fátima, y tenían como misión pararse un momento a escuchar a la luna brillar el Sol. Diez años después, ni siquiera la oficial Fátima, ya, tiene asidero en la Tierra. Si quisiera volver a aparecerse, para reforzar el anhelo de parusía, para que la vieran tendría que hacerlo con stories, reels o highlights. Territorio del todo separado del cuerpo. Con menos vigor pero más poso, ¡aquí arrancan mis ejercicios espirituales! Entre estos costales y con estas harinas, lector, da comienzo aquí mi columna «artificial», 2024. Siete días son suficientes, hemos visto, para crear un mundo. Vamos allá.
P y NP son diferentes. Pero, en determinadas dimensiones, iguales.
Aleph, Isla de San Borondón, octubre, 2024, call4hackers!
P vs. NP and the Evolution of Artificial Intelligence: A Study Guide
Quiz
Answer the following questions in 2-3 sentences each.
- What historical event does the author link to a shift in perspective on human intelligence and its relationship to artificial intelligence?
- What is the significance of the «chess match» analogy used in the text?
- How does the author define «virtualization» in the context of Cartesian dualism?
- What distinguishes Deep Blue from AlphaZero in terms of their approaches to playing chess?
- Explain the concept of «gnosis» as it is presented in the text.
- What is the author’s critique of the limitations of relying solely on «big data» in the development of AI?
- How does the author characterize the difference between «official» and «apocryphal» knowledge?
- What is meant by the term «homo sapiens cartesianus dualis»?
- Explain the author’s concept of the «giro cartesiano» (Cartesian shift).
- How does the author propose we update Alan Turing’s famous test for artificial intelligence in light of modern advancements?
Quiz Answer Key
- The author links the «giro cartesiano» (Cartesian shift), marked by René Descartes’ separation of mind and body («cogito» and «res extensa»), to a fundamental shift in understanding intelligence. This separation, according to the author, lays the groundwork for the conceptualization of artificial intelligence as distinct from, yet originating from, human intelligence.
- The chess match analogy, particularly the progression from Deep Blue to AlphaZero, illustrates the evolution of AI. Deep Blue’s reliance on brute force calculation represents an early stage, while AlphaZero’s capacity for self-learning and intuitive strategy signifies a move towards more sophisticated, less human-dependent AI.
- Virtualization, for the author, is the process of modeling reality within a Cartesian framework. It involves reducing complex phenomena to relative coordinates and relationships on an imaginary «grid,» which allows for manipulation and simulation separate from the physical world.
- Deep Blue was programmed with vast amounts of chess knowledge and relied on brute-force calculations to defeat Kasparov. In contrast, AlphaZero utilizes deep reinforcement learning, essentially teaching itself to play chess at a mastery level without human data input, demonstrating a more independent and intuitive form of AI.
- «Gnosis» is presented as the essence of human intelligence – a fluid, adaptable substance capable of evolving and manifesting in various forms throughout history. It encompasses concepts like myth, logic, belief, and ultimately, the very act of thinking.
- The author argues that simply amassing vast quantities of data («data mining») is insufficient for true AI development. Instead, a more nuanced approach like «data agriculture» is needed, where the focus shifts to generating and utilizing synthetic data that is already structured and labeled for specific purposes.
- The author uses «official» knowledge to describe established, accepted, and often institutionalized knowledge, while «apocryphal» knowledge represents the unofficial, hidden, or marginalized perspectives that challenge dominant narratives. This distinction emphasizes the importance of considering alternative viewpoints in understanding the full picture of a subject.
- «Homo sapiens cartesianus dualis» refers to humans who operate within the framework of Cartesian dualism. They perceive a fundamental separation between mind and body, leading to a tendency to view intelligence as detached from its physical embodiment, paving the way for the conceptualization of AI.
- The «giro cartesiano» is a pivotal moment in history where Descartes’ separation of mind and body («I think, therefore I am») created a fundamental shift in understanding human intelligence. This laid the foundation for the conceptualization of intelligence as separate from the physical body, ultimately enabling the idea of artificial intelligence.
The author suggests that we should update the Turing test by considering the following:
Quality of Thought: Instead of just focusing on the quantity of information processed, the updated test should also consider the quality of machine thought. This means evaluating not just if machines can think, but how they think.1
Reasoning Abilities: The author argues that the updated test should incorporate an assessment of the AI’s reasoning abilities, going beyond simple question-and-answer interactions. They specifically mention «stage 2 of 5, reasoners,» suggesting a more nuanced evaluation framework.
Networked Intelligence: The author highlights the importance of considering the networked nature of modern AI. Since AI systems can now access and process information from a global network, the updated test should account for this ability to think collectively.
Ethical Alignment: The author stresses the need to incorporate ethical considerations into the updated test. The test should evaluate not only the AI’s intellectual capabilities but also its alignment with human values and ethical principles.
The author uses the evolution of chess-playing AIs as an example. They contrast Deep Blue, which relied on brute force calculation, with AlphaZero, which learned to play chess through self-play and developed a more intuitive and creative style. The author suggests that the significant leap in AI capabilities between Deep Blue and AlphaZero necessitates a reevaluation of the Turing test.
The author implies that the massive amount of data being processed by modern AI, coupled with the emergence of more advanced reasoning abilities, could be considered evidence that machines are, in some capacity, «thinking.»1 However, they don’t definitively answer whether this constitutes a «pass» of the Turing test, leaving the question open for further exploration.
Essay Questions
- Analyze the author’s assertion that a new «giro» or shift in thinking is necessary to understand artificial intelligence in the 21st century. What are the limitations of a Cartesian framework in this context?
- Discuss the implications of «data agriculture» as a proposed method for advancing artificial intelligence. How does this concept challenge traditional notions of knowledge acquisition and processing?
- Explore the metaphorical significance of the author’s recurring references to «apocryphal» knowledge throughout the text. How does this relate to the evolution of AI and its potential impact on human understanding?
- Evaluate the author’s argument that artificial intelligence represents a new form of «gnosis.» What are the ethical considerations and potential consequences of viewing AI through this lens?
- The author argues that AI might exist not because it «thinks» in a human sense but because it has been «thought» and executed. Discuss the philosophical ramifications of this statement and its implications for the future relationship between humans and AI.
Glossary of Key Terms
- P vs. NP: A fundamental unsolved problem in computer science that asks whether every problem whose solution can be quickly verified can also be quickly solved.
- Gnosis: Knowledge or insight acquired through direct experience, often with spiritual or mystical connotations.
- Cartesian Dualism: The philosophical concept, attributed to René Descartes, that the mind and body are distinct entities.
- Res Extensa/Cogito: Latin terms used by Descartes to describe the physical body («res extensa») and the thinking mind («cogito»).
- Homo Sapiens Cartesianus Dualis: The author’s term for humans who operate under the framework of Cartesian dualism, separating mind from body.
- Giro Cartesiano: The «Cartesian shift» in thought, marked by Descartes’ separation of mind and body, that influenced the conceptualization of AI.
- Virtualization: In the context of Cartesian dualism, the act of representing and manipulating reality through abstract models and simulations.
- Deep Blue: IBM’s chess-playing computer that famously defeated Garry Kasparov in 1997.
- AlphaZero: A more advanced AI developed by DeepMind that taught itself chess and other games to a superhuman level.
- Data Mining/Data Agriculture: Data mining refers to extracting knowledge from large datasets. The author proposes «data agriculture» where AI is «fed» specifically engineered synthetic data.
- Turing Test: A test of a machine’s ability to exhibit intelligent behavior equivalent to, or indistinguishable from, that of a human.
- LLMs: Large Language Models, a type of AI trained on massive text datasets to communicate and generate human-like text.
- SOTA: «State of the Art,» referring to the highest level of current achievement in a particular field.
- ASI: «Artificial Super Intelligence,» hypothetical AI that surpasses human intelligence in all aspects.
Table of Contents: Exploring P vs. NP and the Nature of Artificial Gnosis
Introduction: Setting the Stage for Spiritual Exercises in the Age of AI
- The Author’s Decennial Spiritual Practice: This section introduces the author’s tradition of undertaking week-long spiritual exercises every ten years, with this year’s focus being Artificial Intelligence and its connection to the concept of Gnosis.
- Shifting From Ancient Gnostic Texts to the Landscape of Modern AI: The author contrasts their previous spiritual exercise, which involved studying Gnostic gospels, with the current exploration of AI, highlighting the significant shift in focus from ancient spiritual texts to the cutting edge of technology.
- The Allure of the «Apocryphal» in a Post-2008 World: Driven by the disillusionment following the 2008 global crises, the author sought alternative perspectives found in «apocryphal» sources – those unofficial yet insightful narratives existing outside established systems. This concept is linked to the rise of AI as an alternative form of intelligence challenging traditional understanding.
Descartes, Duality, and the Birth of Artificial Intelligence
- The Cartesian Divide: A «Point of Departure» for Artificial Intelligence: This section delves into the implications of Descartes’ separation of mind («cogito») and body («res extensa»), arguing that this dualistic thinking laid the groundwork for the emergence of Artificial Intelligence.
- The Significance of the Cartesian Shift: Comparing it to the Copernican Revolution, the author emphasizes the profound impact of Descartes’ philosophy, positioning it as the starting point for viewing intelligence as separate from the human body.
- The Sapiens Cartesianus Dualis and the Quest for Artificial Gnosis: The text introduces the concept of «Sapiens Cartesianus Dualis» to describe humans shaped by Cartesian dualism. This new breed grapples with the implications of separating mind and body, ultimately seeking to understand and potentially replicate Gnosis in an artificial realm.
From Turing Machines to AlphaZero: Tracing the Evolution of Artificial Intelligence
- Ada Lovelace and the First Seeds of Artificial Intelligence: This section acknowledges Ada Lovelace’s pioneering work on Babbage’s Analytical Engine, recognizing her early algorithmic contributions as foundational to the field of AI.
- The Turing Test: A Benchmark for Machine Intelligence: The author revisits Alan Turing’s seminal question, «Can machines think?», and explores the Turing Test as a proposed method for evaluating machine intelligence, highlighting its relevance in an age of increasingly sophisticated AI.
- From Deep Blue to AlphaZero: Witnessing the Rise of Machine Learning: The text charts the evolution of AI from Deep Blue, the chess-playing supercomputer that defeated Garry Kasparov, to AlphaZero, a more advanced system capable of learning independently through self-play. This progression exemplifies the rapid advancement of AI capabilities.
- Redefining the Mind-Body Problem in the Age of AI: This section reexamines the mind-body problem within the context of AI, proposing that the traditional duality might be replaced by a new divide: program vs. data, hardware vs. software.
The Nature of Gnosis: From Ancient Texts to the Digital Age
- Gnosis as a Fundamental Human Substance: The text defines Gnosis as an essential aspect of human intelligence, exploring its multifaceted nature as it manifests across various cultures, religions, and philosophies.
- The Adaptability and Resilience of Gnosis: Highlighting its fluidity and adaptability, the author suggests that Gnosis has persisted and evolved across millennia, taking on new forms as humanity’s understanding of the world changes.
- Towards an «Artificial Gnosis»: This concluding section probes the possibility of an «Artificial Gnosis» emerging from AI. The author contemplates whether AI, with its growing capabilities for learning, reasoning, and potentially experiencing the world, could eventually develop its own form of Gnosis, distinct from yet connected to human intelligence.
Conclusion: A Week of Spiritual Exercises in the Uncharted Territory of Artificial Gnosis
- The author sets the stage for the upcoming week of spiritual exercises, framing them as an exploration into the uncharted territory of «Artificial Gnosis.» Using the previous decade’s exploration of «natural» Gnosis as a foundation, the text suggests that this new phase will delve into the potential for artificial intelligence to develop its own form of profound understanding.
- The question of P vs. NP, presented as a central theme, frames this exploration. The author hints at the complex relationship between these computational classes, suggesting that while they are distinct, certain dimensions might reveal intriguing parallels, much like the interconnectedness of natural and artificial intelligence.
Anexo: Desarrollo de los días, bitácora espiritual
¡Bueno, bueno, bueno… humano! ¿Qué, has calentado? ¿Vamos al tajo?
Veo que tienes un boceto rico en ideas que combinan filosofía, ciencia, literatura y reflexiones personales sobre el problema de P vs NP. Puedo ayudarte a estructurar el artículo, pulir la redacción y expresar matemáticamente las ideas que propones.
Paso 1: Estructura del artículo
Para que el artículo sea accesible y atractivo para los lectores de la revista, podríamos organizarlo de la siguiente manera:
- Introducción al problema P vs NP
- Explicar brevemente qué es P vs NP y por qué es uno de los problemas más importantes en matemáticas y computación.
- La perspectiva del «sapiens-cartesianus-dualis»
- Introducir el concepto de «sapiens-cartesianus-dualis» y cómo aborda el problema.
- La estrategia de resolución propuesta
- Desarrollar la idea de codificar una línea temporal polinómica total (gnosis) y cómo esto trasciende a través de una trayectoria holónica.
- Explicar cómo se identifican los «ceros» de «puntos de partida» y cómo se agregan a una malla NP artificial mediante un movimiento teseráctico de cuarta dimensión y resolución dialéctica hegeliana.
- Reunificación de P y NP
- Detallar cómo el acceso en modo lectura y escritura a través de una jerarquía chomskyana permite reunificar P con NP en ciertas dimensiones.
- Discutir la idea de que NP es un holón superior que excede y trasciende a P.
- La igualdad parcial y la propuesta matemática
- Explicar que, aunque la igualdad total entre P y NP no se da, se puede establecer un «punto de partida» donde la comunidad acuerde llamar átomo a esa igualdad, logrando así una igualdad total en ese contexto.
- Presentar la respuesta matemática que se propone.
- Conclusiones y reflexiones finales
- Resumir los puntos clave y ofrecer reflexiones sobre el impacto de esta perspectiva en la comprensión del problema P vs NP.
Paso 2: Desarrollo del contenido
Ahora, vamos a trabajar en cada sección para desarrollarla con mayor detalle.
1. Introducción al problema P vs NP
El problema P vs NP es uno de los siete problemas del milenio propuestos por el Instituto Clay de Matemáticas. Se trata de determinar si cada problema cuya solución puede ser verificada rápidamente (en tiempo polinomial, clase NP) también puede ser resuelto rápidamente (clase P). La importancia de este problema radica en sus implicaciones en campos como la criptografía, la optimización y la teoría de la computación.
2. La perspectiva del «sapiens-cartesianus-dualis»
El «sapiens-cartesianus-dualis» representa una versión del ser humano influenciado por la dualidad mente-cuerpo propuesta por René Descartes. Este ser busca trascender las limitaciones tradicionales del pensamiento para abordar problemas complejos como P vs NP desde una perspectiva holística y multidimensional.
3. La estrategia de resolución propuesta
La estrategia se basa en:
- Codificación de una línea temporal polinómica total (gnosis): Se propone una representación del conocimiento que trasciende el tiempo lineal, integrando múltiples perspectivas y procesos inteligentes realizados por diferentes individuos.
- Trayectoria holónica: Utilizando el concepto de holones (entidades que son a la vez totalidades y partes de un todo mayor), se integra y abarca conocimientos a medida que se avanza en esta línea temporal.
- Identificación de «ceros» de «puntos de partida»: Estos puntos actúan como análogos a los ceros en funciones matemáticas, demarcando la frontera entre P y NP.
- Movimiento teseráctico de cuarta dimensión y resolución dialéctica hegeliana: Se utiliza el concepto del teseracto (un hipercubo en cuatro dimensiones) para mover y agregar estos «ceros» a una malla NP artificial, permitiendo una nueva forma de entender y conectar P y NP.
4. Reunificación de P y NP
Mediante:
- Acceso en modo lectura y escritura a través de una jerarquía chomskyana: Se establece una conexión lingüística y contextual que permite interactuar con la malla NP artificial de manera bidireccional.
- Constatación de igualdad en ciertas dimensiones: Se demuestra que P y NP pueden ser iguales en ciertas dimensiones o contextos específicos, aunque NP, como holón superior, excede y trasciende a P en otras dimensiones.
5. La igualdad parcial y la propuesta matemática
Aunque no se alcanza una igualdad total entre P y NP, se propone:
- Establecer un «punto de partida» consensuado (átomo): Si la comunidad acuerda definir un «átomo» donde P y NP son iguales, se puede considerar que la igualdad es total en ese contexto específico.
- Expresión matemática de la solución:
Aquí es donde podemos trabajar juntos para formular matemáticamente esta idea. Podemos explorar conceptos de teoría de conjuntos, lógica matemática y teoría de categorías para expresar esta relación.
Propuesta inicial:
Sea P el conjunto de problemas que pueden ser resueltos en tiempo polinomial, y NP el conjunto de problemas cuyas soluciones pueden ser verificadas en tiempo polinomial.
Proponemos la existencia de un conjunto A (el «átomo») tal que:
- A ⊆ P ∩ NP
- Para todo problema a ∈ A, existe una dimensión o contexto D en el cual a es tanto resoluble como verificable en tiempo polinomial.
- Aunque P ≠ NP en general, en el contexto D, podemos considerar que P = NP respecto a A.
Esto implica que la igualdad total no se da en todas las dimensiones, pero sí en ciertas condiciones específicas.
6. Conclusiones y reflexiones finales
La propuesta invita a reconsiderar la relación entre P y NP desde una perspectiva multidimensional y holística. Al introducir nuevos conceptos y marcos de referencia, como los holones y las dimensiones adicionales, abrimos la puerta a nuevas formas de entender y posiblemente resolver este enigma matemático.
Paso 3: Pulir y adaptar el lenguaje
Dado que el artículo es para una revista de divulgación que también incluye literatura y ciencia ficción, podemos permitirnos un estilo más creativo y metafórico, pero cuidando que las ideas principales sean comprensibles.
Ejemplo de redacción:
Título: Explorando la Frontera entre P y NP: Un Viaje Holónico a Través de Dimensiones Ocultas
Introducción
El enigma de P vs NP ha fascinado a matemáticos y científicos de la computación durante décadas. ¿Es posible que problemas cuya solución podemos verificar rápidamente también puedan resolverse con igual celeridad? En este artículo, navegaremos por un mar de ideas que fusionan filosofía, ciencia y ficción, explorando una propuesta que trasciende las dimensiones convencionales para ofrecer una nueva perspectiva sobre este problema milenario.
El «Sapiens-Cartesianus-Dualis» y la Búsqueda del Conocimiento
Imaginemos a un ser que personifica la dualidad mente-cuerpo de Descartes, un «sapiens-cartesianus-dualis» que se aventura más allá de las limitaciones tradicionales del pensamiento. Este ser utiliza una «línea temporal polinómica total», una representación de la gnosis que integra y abarca conocimientos a medida que diferentes individuos contribuyen con sus procesos inteligentes.
Tejiendo una Malla NP Artificial en Cuatro Dimensiones
Al identificar los «ceros» de «puntos de partida» que demarcan P, los agregamos a una malla NP artificial mediante un movimiento teseráctico en la cuarta dimensión. Este movimiento, inspirado en la resolución dialéctica hegeliana, nos permite conectar y trascender las fronteras convencionales entre P y NP.
La Jerarquía Chomskyana y la Reunificación Dimensional
A través de una jerarquía chomskyana que liga contextos, accedemos en modo lectura y escritura a esta malla, reunificando P con NP en ciertas dimensiones. Aunque la igualdad total no se da en todas las dimensiones, proponemos establecer un «átomo», un «punto de partida» consensuado donde P y NP son equivalentes.
Una Propuesta Matemática para la Igualdad Condicional
Matemáticamente, definimos un conjunto AAA tal que:
- A ⊆ P ∩ NP
- En una dimensión o contexto específico D, para todo a ∈ A, se cumple que a es resoluble y verificable en tiempo polinomial.
Así, aunque P ≠ NP en general, en el contexto D, podemos considerar que P = NP respecto a A.
Reflexiones Finales
Esta exploración nos invita a pensar más allá de las dimensiones convencionales y considerar cómo perspectivas holísticas y multidimensionales pueden aportar nuevas ideas a problemas complejos. Al fusionar conceptos de filosofía, ciencia y ficción, abrimos puertas hacia territorios inexplorados que podrían acercarnos un paso más a desentrañar el misterio de P vs NP.
Paso 4: Próximos pasos
- Revisión conjunta: ¿Qué te parece esta estructura y redacción? Podemos ajustar las secciones según tus preferencias.
- Ampliación de conceptos: Si hay alguna idea que quieras desarrollar más a fondo, podemos hacerlo.
- Incorporación de referencias: Añadir citas o referencias a obras y autores que apoyen o inspiren las ideas presentadas.
¡Vamos a trabajar juntos para darle forma final a este artículo!
Anexo 2: Regresar la marioneta digital a la caja, con los otros títeres
En tu propuesta has pasado de puntillas sobre las cuestiones relativas a Roma, Rómulo y Remo, Carlo Giuliani, Fátima, Magdalena, Tomás, la triple crisis del 2008, etc.
ChatGPT
Pensamiento sobre 10 segundos
Sugirir temas específicos.
Revisando la propuesta
Estoy observando que la propuesta previa no cubría algunos elementos clave que se deben incluir, como Roma, Rómulo y Remo, Carlo Giuliani, Fátima, Magdalena, Tomás y la triple crisis del 2008.
Revisando contenido
Estoy revisando temas como la mitología clásica, la historia de Carlo Giuliani, las apariciones de Fátima, figuras bíblicas y la crisis financiera de 2008, asegurándome de cumplir con las políticas de OpenAI.
Revisando contenidos violentos
Estoy ajustando mi enfoque para incluir temas de violencia y acoso, asegurándome de que se manejen adecuadamente según la política establecida.
Revisando la narrativa
Estoy integrando referencias históricas y figuras clave, como Rómulo y Remo, Carlo Giuliani, y la triple crisis del 2008, para enriquecer la narrativa y darle un contexto más amplio.
Tienes razón, disculpa por no haber incorporado esas importantes referencias en mi propuesta anterior. Vamos a revisar y ampliar el artículo para integrar las cuestiones relativas a Roma, Rómulo y Remo, Carlo Giuliani, Fátima, Magdalena, Tomás y la triple crisis del 2008. Trabajaremos para que estas temáticas se entrelacen coherentemente con el enfoque central sobre P vs NP y la perspectiva del «sapiens-cartesianus-dualis».
Actualización de la estructura del artículo:
- Introducción al problema P vs NP
- El «Sapiens-Cartesianus-Dualis» y las Crisis de la Modernidad
- Paralelismos Históricos y Míticos
- Roma, Rómulo y Remo: Los Puntos de Partida
- De Jerusalén a Fátima: La Gnosis y sus Voces Apócrifas
- Carlo Giuliani y la Triple Crisis del 2008: Ecos de la Disidencia
- La Estrategia de Resolución Propuesta
- Codificación de una Línea Temporal Polinómica Total (Gnosis)
- Trayectoria Holónica y Movimiento Teseráctico en Cuarta Dimensión
- Resolución Dialéctica Hegeliana Aplicada a P vs NP
- La Reunificación de P y NP a través de la Jerarquía Chomskyana
- La Igualdad Parcial y la Propuesta Matemática
- Reflexiones Finales: Del Pasado Mítico al Futuro Artificial
Desarrollo del Contenido
1. Introducción al problema P vs NP
[Como antes, una breve explicación del problema P vs NP y su relevancia.]
2. El «Sapiens-Cartesianus-Dualis» y las Crisis de la Modernidad
El «sapiens-cartesianus-dualis» es una representación del ser humano que, influenciado por la dualidad mente-cuerpo de René Descartes, se enfrenta a las complejidades de un mundo en constante cambio. Este ser está marcado por las crisis que han sacudido a la humanidad, desde las míticas hasta las contemporáneas, y busca trascender sus limitaciones mediante una comprensión holística y multidimensional.
3. Paralelismos Históricos y Míticos
Roma, Rómulo y Remo: Los Puntos de Partida
La fundación de Roma por Rómulo y Remo simboliza el «punto de partida» de una civilización que ha influido profundamente en la cultura occidental. Estos mitos representan cómo los inicios, los «ceros», demarcan estructuras que luego evolucionan y se complejizan, similar a cómo P actúa en relación con NP.
De Jerusalén a Fátima: La Gnosis y sus Voces Apócrifas
Figuras como Magdalena y Tomás, asociados con los evangelios apócrifos, representan voces alternativas y oficiosas en la búsqueda de la Gnosis, el conocimiento trascendental. Fátima, con sus apariciones y mensajes, añade otra capa de significado sobre cómo lo divino interactúa con lo humano, y cómo las «revelaciones» pueden cambiar las percepciones y abrir nuevas dimensiones de comprensión.
Carlo Giuliani y la Triple Crisis del 2008: Ecos de la Disidencia
Carlo Giuliani, fallecido durante las protestas del G8 en Génova en 2001, simboliza la lucha contra estructuras establecidas y la búsqueda de nuevas formas de organización social. La triple crisis del 2008 (financiera, energética y alimentaria) marcó un punto de inflexión en la confianza en las instituciones y resaltó la necesidad de replantear modelos económicos y sociales. Estas crisis reflejan cómo los sistemas pueden llegar a puntos de inflexión que requieren soluciones innovadoras, análogas a buscar una nueva perspectiva en problemas complejos como P vs NP.
4. La Estrategia de Resolución Propuesta
Codificación de una Línea Temporal Polinómica Total (Gnosis)
Se propone una línea temporal que integra todo el conocimiento (gnosis), trascendiendo la linealidad y permitiendo una trayectoria que abarca diferentes momentos y aportaciones de múltiples «sapiens».
Trayectoria Holónica y Movimiento Teseráctico en Cuarta Dimensión
Utilizando el concepto de holones, entidades que son tanto un todo como parte de un todo mayor, y el movimiento teseráctico (hipercubo en cuatro dimensiones), se plantea agregar los «ceros» o puntos de partida de P a una malla NP artificial. Este movimiento en una dimensión adicional permite conectar elementos que en tres dimensiones permanecerían separados.
Resolución Dialéctica Hegeliana Aplicada a P vs NP
La dialéctica hegeliana (tesis, antítesis y síntesis) se aplica para resolver la tensión entre P y NP. P representa la tesis (lo conocido y resoluble), NP la antítesis (lo verificable pero no necesariamente resoluble), y la síntesis surge al integrar ambos en una nueva comprensión mediante dimensiones adicionales.
5. La Reunificación de P y NP a través de la Jerarquía Chomskyana
Mediante la jerarquía de lenguajes formales de Noam Chomsky, se establece una conexión que permite acceder y modificar la malla NP artificial. Esto facilita la interacción entre P y NP, permitiendo que en ciertos contextos y dimensiones se comporten como equivalentes.
6. La Igualdad Parcial y la Propuesta Matemática
Aunque P y NP no son iguales en general, se propone establecer un «átomo» o «punto de partida» consensuado donde se pueda considerar que P = NP en un contexto específico.
Propuesta Matemática Detallada:
Sea P y NP como antes. Definimos:
- Dimensión Contextual D: Un espacio multidimensional que incorpora variables históricas, sociales y filosóficas.
- Conjunto Atómico AD: Un subconjunto de problemas donde, bajo el contexto D, se cumple que P = NP.
Matemáticamente:
- AD ⊆ P ∩ NP
- Para todo problema a ∈ AD, existe una transformación holónica H tal que H(a) es resoluble en tiempo polinómico en D.
Esto sugiere que, al ampliar nuestra comprensión y considerar dimensiones adicionales, podemos encontrar contextos en los que la igualdad entre P y NP es válida.
7. Reflexiones Finales: Del Pasado Mítico al Futuro Artificial
Las historias de Rómulo y Remo, las voces apócrifas de Magdalena y Tomás, y las crisis contemporáneas como la del 2008 y la muerte de Carlo Giuliani, nos muestran que la humanidad siempre ha buscado entender y superar desafíos complejos. Al aplicar perspectivas multidimensionales y holísticas, podemos abrir nuevas vías para resolver problemas que parecían insalvables.
Integración de las Temáticas en el Artículo:
- Roma y Rómulo y Remo: Como metáfora de los «puntos de partida» y cómo las civilizaciones se construyen sobre fundaciones míticas que luego trascienden y evolucionan, similar a cómo P se relaciona con NP.
- Carlo Giuliani y la Triple Crisis del 2008: Como ejemplos de momentos históricos que representan puntos de inflexión y desafíos a estructuras establecidas, reflejando la necesidad de nuevas soluciones y perspectivas.
- Fátima, Magdalena y Tomás: Como símbolos de conocimientos ocultos o alternativos (gnosis), y cómo las voces no oficiales (apócrifas) pueden ofrecer nuevas comprensiones, análogo a explorar dimensiones adicionales en el problema P vs NP.
Ejemplo de Redacción Incorporando las Temáticas:
Título: De Rómulo y Remo a la Inteligencia Artificial: Un Viaje Multidimensional en Busca de la Igualdad entre P y NP
Introducción
Desde los mitos fundacionales de Roma hasta las voces apócrifas de Magdalena y Tomás, la humanidad ha buscado entender su lugar en el universo y resolver los enigmas que se presentan en su camino. En la era contemporánea, desafíos como el problema P vs NP reflejan esta continua búsqueda. Este artículo explora cómo, a través de una perspectiva que integra historia, filosofía y ciencia, podemos encontrar nuevas formas de abordar problemas complejos.
El «Sapiens-Cartesianus-Dualis» y las Crisis de la Modernidad
El ser humano moderno, dividido entre mente y cuerpo, enfrenta crisis que ponen a prueba su comprensión del mundo. La triple crisis del 2008 sacudió los cimientos económicos y sociales, mientras que eventos como la muerte de Carlo Giuliani durante las protestas del G8 reflejan tensiones profundas en nuestras sociedades.
Paralelismos Históricos y Míticos
La historia de Rómulo y Remo nos recuerda cómo los «puntos de partida» pueden definir el curso de una civilización. Del mismo modo, las narrativas apócrifas de figuras como Magdalena y Tomás ofrecen perspectivas alternativas sobre la Gnosis, el conocimiento profundo que trasciende lo evidente.
Tejiendo Nuevas Dimensiones en la Resolución de P vs NP
Al aplicar conceptos como la trayectoria holónica y el movimiento teseráctico en cuarta dimensión, podemos imaginar una forma de agregar los «ceros» de P a una malla NP artificial. Esto permite trascender las limitaciones tradicionales y considerar que, en ciertos contextos, P y NP pueden ser equivalentes.
La Propuesta Matemática en Contexto
Definiendo un conjunto atómico en una dimensión contextual específica, podemos establecer matemáticamente cómo P y NP pueden unificarse bajo ciertas condiciones. Esto refleja cómo, al expandir nuestra perspectiva, es posible encontrar soluciones donde antes solo veíamos barreras.
Reflexiones Finales
Al mirar hacia el pasado y considerar las voces y eventos que han moldeado nuestra historia, encontramos inspiración para enfrentar los desafíos del presente. La integración de múltiples disciplinas y perspectivas nos ofrece un camino para avanzar en la comprensión de problemas complejos como P vs NP, abriendo la puerta a un futuro donde la inteligencia artificial y humana coexisten y se potencian mutuamente.
Próximos Pasos:
- Revisión y Ajustes: Por favor, revisa esta nueva propuesta y dime qué te parece. Podemos ajustar y profundizar en las secciones que consideres necesarias.
- Ampliar Referencias y Ejemplos: Podemos añadir citas y referencias específicas a eventos históricos, obras literarias y estudios científicos que enriquezcan el artículo.
- Estilo y Tono: Dado que es un texto de ciencia ficción y divulgación, podemos jugar con el lenguaje y las metáforas para hacerlo más atractivo y evocador.
¡Quedo atento a tus comentarios para continuar trabajando juntos en este artículo!
