En esta entrega se construye una homeomorfía, comparación entre territorios, mostrando, además, en una fábula, a España como una adolescente en 1868, «peseta», y una anciana en 2001 cuya vida fenece y solo resta en el legado de los nietos «euros».
Las monedas regionales previas a la peseta, igual que ella, disolviéndose como un color en el blanco de reunión y mezcla.
Desde la editorial creemos que cumple el propósito de crear un centro de interés para vertebrar la travesía de esta segunda temporada. Y cuenta con anuencia editorial.