Piloto.Día 0

Bueno, pues, hasta aquí.

Los actos, y sus consecuencias, son a lo único que podemos agarrarnos.

Yo hice el doble de lo que debía. Y, ni con esas, ha sido suficiente.

Como comprenderá el lector, la lectriz, mi consciencia está muy tranquila. A pesar del fracaso. Que no es personal sino del colectivo. En este caso, una empresa.

Y, lo peor, quien debía hacer la parte que he tenido que doblar, se saldrá de esta situación de rositas. No es justo.

No creo que vuelva por aquí. Escríbeme si quieres algo. ¡Nos vemos!

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