Pilotos: Querido Agustín, Vita brevis

‘So you think that it is only God who sees the soul, Basil? Draw that curtain back, and you will see mine’

(Oscar Wilde, The picture of Dorian Gray, año 1891).

 

Esta tarde, leyendo lo de «al final del verso os hiero…» y el resto de cosas que Cyrano despliega, he disfrutado mucho. Lucy y yo aceptamos encantadas los cargos de secretaria y tesorera respectivamente del club de lectura «Los Domingos de M. T.». Espero que puedas confirmar lo del aula en la biblioteca municipal; por su parte, Lucy, intentará negociar con sus padres un sitio en la casa jardín. Lucy y yo presentaremos un cartel de promoción (es muy cutre, ¡pero de eso se trata: como la nariz de Cyrano!!!) mañana en el instituto; hemos escrito al conserje para que nos haga tres copias DinA3, las colgaremos en el bar, en la biblioteca y en el panel de avisos oficiales: ¡seguro que la semana que viene somos más de tres! También hemos pensado crear un grupo en meetup.

Cartel promoción, club de lectura: Los domingos de mierda (domingos de Mara Torres) Libros de la sesión génesis

A veces es más fácil hablar de sensaciones que de figuras matemáticas. Otras, no. Sobre los teseraptos, Agustín, entiendo bien la idea de movimiento para animar a un cubo que de otra forma quedaría flotando estático. Los campos electromagnético primero, y los cuánticos después, como paradigmas, forman redes donde se sostienen cosas y casos. Campos en los que esos cubos flotan como si estuvieran meciéndose en el lecho de un río, desde las cúspides de las montañas hasta los mares.

Lucy ha transcrito un párrafo de una poetisa que, en este sentido, Agustín, creo, repite lo de la cuarta dimensión sin recurrir a figuras geométricas o principios dinámicos lógicos: [a] Los años pasan y aún no sabes escribir. No sólo torpezas gramaticales sino imposibilidad de construir frases plenas, que tengan sentido. Ello se debe al mismo desequilibrio (o carencia de ritmo) que no me deja hablar correctamente. Antes de hablar es necesario -desgraciadamente- pensar. Y un pensamiento agujereado no puede expresarse con armonía (qué digo armonía: ni siquiera con corrección, ni siquiera pasablemente). De allí tu estilo -después de todo lo es- fragmentario e impreciso. Si no hay objetos claramente percibidos, ¿qué objetos quieres describir con claridad? Di mejor que sólo puedes escribir sobre lo que no tienes, y ello jamás se presenta de una manera neta y precisa. Una ausencia no es un piano. Un amor imposible no es un idilio campestre. Unas ganas humillantes de reducir todo a cenizas no es un «mensaje social» que se pueda enunciar con cierta facilidad. Mi fantasía está detenida en una sola imagen, siempre la misma. Todo lo demás no me concierne. No sólo no estamos en el mundo sino que tampoco estamos en el no-mundo. Pero si tuviera un afable recuerdo infantil sobre el cual despeñarme… Nada. Apenas me recuerdo suenan ataduras y mordazas. La imagen de siempre. Barco fantasma con una única pasajera desolada. ¿Soltar amarras? Lo haría… si el barco existiese, si tuviera amarras. ¿No estás de acuerdo, Agus?

Virginia Loba, la maestra de música me ha pedido que te haga llegar el vídeo que enlazo a continuación. Ha puesto una notita: «Con cariño, para Agustín, seguro que lo apreciarás; un abrazo entre la informática y la música -.-.-.» Oye, ‘qué cosa más estirada, ¿no? Agustín, entre tú y la maestra, ¿hay algo?

¿Te gustó? Si quieres que le envíe algo a la maestra, ¡aquí tienes a tu alcahueta!

Vuelvo a tu carta. Me ha roto un poco lo que explicas de los alephs. Lucy, sin embargo, abrió la wikipedia y rápidamente vimos que la inducción funciona como fuerza progresista para establecer conjuntos y no tener que enumerar todos los elementos que los contienen sino solamente, por inducción, apuntarlos. Eso está muy bien y, en cierta medida, creo que si no contara con herramientas abstractas como esas me volvería loca. Es fácil decir: ¡infinito! y sostenerse en axiomas y referentes matemáticos para no padecer de vértigo o mareo al tratar de sostener el concepto. Por Nieztsche: si miras mucho tiempo a un abismo el abismo te devuelve la mirada. Seguido de ahí, navegando en los libros que dejaste para la estantería del club, traté de trazar una línea entre la filosofía, la religión y la ciencia. Encontré a [b] Shelley, iluminado y náufrago, que escribió: «Platón, siguiendo las doctrinas de Timeo y Pitágoras, predicó un sistema moral e intelectual que abarcaba la condición humana presente, pasada y futura. Jesús divulgó las sagradas verdades que esas ideas contenían, y la Cristiandad, en su pureza abstracta, se convirtió en expresión exotérica del saber esotérico depositado en la poesía y la ciencia de la antigüedad». Alejandría sirvió de espacio mágico para la transmisión de poderes. el mundo no ha vuelto a conocer una ciudad tan ágil, tan bulliciosa… Cuando encontramos esta referencia Lucy saltó a bailar por la habitación, saltando sobre la cama. Chillaba como loca. ¡Eureka, eureka!¡¡Parecía como que había encontrado otro de esos raros y preciados nudo gordianos: engarces donde ejes que en nuestra época devienen bifurcados en tiempos de génesis partían del mismo punto!! ¿Podía ser que tanto la matemática, como la filosofía, como la religión, como la política andaran estrechamente ligadas bajo un mismo juego de reglas mitad exotéricas mitad esotéricas? Pregunta para ti Agustín.

En otro de los libros, uno muy misterioso y peculiar, mezcla de cibernética y diálogo al modo de Platón, de tapas negras, Lucy resaltó: [0] Monstradamus: ¿Empezar qué? Ariadna: «Parece que ya te preocupas. Espera, no es esa página. El principio está aquí: ‘Asterio es todo lo que hay delante de nosotros y en nuestro interior, sobre todo «delante» y «dentro». Al irrumpir en la mente, simula este mundo y nuestro propio entendimiento con todas sus voces, que de forma convincente discuten entre sí. Comprender esto significa ver a Asterio. Se puede empezar con lo que sea, sin preocuparse por nada…» Agustín, ¿podrías contarnos el mito de Teseo y el Laberinto? Creemos que lo entendemos pero, a la vez, sentimos la certeza de que se nos escapa lo esencial del mito. La fábula del héroe que debe conquistar el centro la entendemos. La gracia de cualquier laberinto es que en su centro esconda algo (preciado o no). Luego, ¿un minotauro, una princesa, un hilo de oro, un fratricidio? Todo eso nos parece un poco oscuro. ¿Nos contarás?

Agustín: «Escucha,» recapitula Sócrates en el capítulo ocho de La República [1]: «-Es, pues, cosa reconocida por nosotros, mi querido Glaucón, que en un estado bien constituido todo debe ser común, mujeres, hijos, educación, ejercicios propios de la paz y de la guerra, y que deben designarse por jefes del mismo a hombres consumados en la filosofía y la ciencia militar.» Siguen recapitulando para al final regresar a la cuestión de los cuatro gobiernos. Glaucón le reclama: «–Deseo saber cuáles son esos cuatro gobiernos de que hablabas.» Sócrates contesta con mayéutica: «–No tendré dificultad en satisfacerte, porque todos cuatro son bien conocidos. El primero y más alabado es el de Creta y Lacedemonia. El segundo, que ocupa también el segundo rango, es la oligarquía, gobierno expuesto a un gran número de males. El tercero, opuesto enteramente al segundo y poco estimado, es la democracia. En seguida viene la tiranía, que no se parece a ninguno de los otros tres gobiernos, y que es la mayor enfermedad que puede padecer un estado. ¿Puedes nombrarme algún otro gobierno que tenga una forma propia distinta de éstos? Porque las soberanías y los principados venales entran como intermedios entre esos mismos, de que hemos hablado, y no se hallan menos entre los bárbaros que entre los griegos.» ¿Me comprendes, Agus? Así con todo el libro de La República. ¡No entendemos nada! ¡Nada de nada! De todas formas Lucy me hace señas como para que incluya en esta carta que, a pesar, está muy claro explicado, en forma de diálogos. Una, a medida que lee, aunque parezca que no entiende en ese momento, va haciendo un sustrato que va calando. Glaucón es un alumno muy bravo. En cualquier caso, Agustín, ¿la república de Platón y la francesa de 1789 o la utópica de 2017 catalana,… la ad urbe conditia, -741, la de Weimar, 1919, son ejemplos, pero hay muchas, y, en general, me comprendes, ¿las repúblicas y las monarquías? Quiero decir, no entiendo muy bien, podrías hablar sobre esto en tu próxima carta.

Porque claro, decimos, monarquía o república, pero, en verdad, antes de que se pueda constituir una u otra existe un problema anterior. Eso hemos visto cuando pusiste la búsqueda de árboles lingüísticos. Y,  esto en concreto, Lucy lo tiene abundante en sus discursos, porque ella es muy fan de la leyenda negra y, a parte de mirar normal como nosotros, todo el rato, mira desde el lado de los vencidos. Extrae, del librito rojo que dejase, de los ocho prodigios que se cuentan en Historia de Tlaxcala [2], el primero, que se narra así: «Diez años antes que los españoles viniesen a esta tierra, hubo una señal que se tuvo por mala abusión, agüero y extraño prodigio, y fue que apareció una columna de fuego muy flamígera, muy encendida, de mucha claridad y resplandor, con unas centellas que centelleaba en tanta espesura que parecía polvoreaba centellas, de tal manera, que la claridad que de ellas salía, hacía tan gran resplandor, que parecía la aurora de la mañana. La cual columna parecía estar clavada en el cielo, teniendo su principio desde el suelo de la tierra de donde comenzaba de gran anchor, de suerte que desde el pie iba adelgazando haciendo punta que llega a tocar el cielo en figura piramidal. La cual aparecía a la parte del mediodía y de medianoche para abajo hasta que amanecía, y era de día claro que con la fuerza del sol y su resplandor y rayos era vencida.»

Lucy me hace gestos para que te escriba que está muy contenta y feliz con el ejercicio este que has propuesto. LLevamos un cuarto de los libros y ya nos parece que llevamos meses de travesía. Es verdad que juntos forman un ecosistema por el que transitar la lectura. Fíjate Agustín cuando Anais escribe: [3] «Mi neurosis es profundamente diferente a la de Henry o a la de Artaud, a la de Helba o la de Gonzalo. Es como si, debido a mi fluidez , a mi facilidad para identificarme con los demás, me convirtiera en agua: en lugar de separarme de los demás, como hace Henry, me pierdo en ellos.» Es tremendamente líquida esa poesía y todavía tiene vigencia cuando hablas de #metoo o movimiento 8M. Esa cualidad de género en dos polos haría del sólido y el líquido lo que el masculino y el femenino en la cuestión de género. Veamos cómo los estados de la materia pueden mutar entre el sólido y el líquido agregando términos como sublimación o evaporación que no conducen exactamente del masculino al femenino o viceversa. Agustín, Lucy y yo nos declaramos materialistas de género, en el sentido que entendemos la materia como una rueda entre estados: sólido, líquido, gas, plasma, etc Muchas noches, y, tú sabes, Agustín, que Lucy intenta que no le pase, ella llega a casa con la boca bañada en sangre y no sé nunca si ha estado practicando cunilingus en días de menstruación o si ha dejado suelta su vena vampira. Sé perfectamente que no te gusta que sigamos por esta línea, para eso me tienes dicho, mejor hablo con la tita, por cierto, mándale besos, y, sin embargo, una vez que nos desembarazamos de las palabras es que podemos contemplar la realidad en unas pulsiones, manifestándose en silenciosa libido.

En cualquier caso, viro el rumbo, Agustín, regreso a tu zona de confort: en el libro verde claro, que es una delicia, aunque muy difícil, pero es maravilloso porque compara la filosofía de occidente y la de oriente explicando a la vez un poco ambas. Como si fuera una manual de matemáticas que te va contando primero los números naturales, luego los racionales, luego los complejos y así te va desplegando el sistema sobre el mundo. Lucy y yo querremos dedicar un ‘domingo de mierda’ a este libro. ¿Lo apuntamos en el calendario, Agustín? Te pongo un párrafo relativo a esta cuestión fundamental de la empatía y el ser líquido: [3.1] El ser, tema de la filosofía occidental, es ousia, to on, esse, substancia, res cogitans y res extensa, la materia, el espíritu, el lenguaje, el análisis crítico de nuestros modos de conocimiento, o los procesos de la realidad. Prácticamente en todos los casos la metáfora central es el Ser, el ser que tenemos delante de nuestros sentidos, ante nuestro intelecto o detrás de las apariencias. El tema de la filosofía indica es la discriminación entre lo real y lo no-real, el discernimiento entre lo temporal y lo eterno, nitya-anitya-vastu-viveka. La razón de ser de âtma-vidyâ (filosofía como conocimiento del âtman) es apavarga, la liberación, dicen el Nyâya, el Vedânta y otros sistemas. (…) Podría decirse que el objeto material de la filosofía occidental es el Ser, mientras que el objeto material de la filosofía indica es el ätman. La presencia del Ser en las cosas es una presencia suigeneris y cada filosofía elaborará su respuesta. Aquí los problemas son: lo uno y lo múltiple, el noumenon y el phenomenon, cómo funcionan o se comporta el ser de los entes… Hay una tendencia dinámica en todo ello. Y podemos notar inmediatamente que la ciencia moderna, con su interés en descifrar el cómo funcional de los entes y su método basado en la medida cuantitativa, se halla estrechamente conectada con lo que estamos tratando.

Nos ha hecho mucha gracia eso que hiciste de dedicarle un párrafo a la audiencia. Nosotras, también, haremos lo mismo. Este se lo dedicamos al respetable. No sabemos muy bien qué es eso de las Dragonteas; sabemos que Lope es un poeta del siglo de oro de las letras españolas así que deducimos que su escritura tuvo que tener mucho brillo. En esa línea, igualmente, Lucy se ha sobrado en el escalón que viene a continuación, querido maestro de ceremonias. Creo que ha estirado el ejercicio encontrando un párrafo que, a su vez, estaba incompleto, ¡y lo hemos completado! Lee, Agustín:

[4] Para el lunes: Los maestros son quienes se han superado a sí mismos y la maestría consiste en el dominio de la mente. Cuando la mente se convierta en tu fiel servidor, el mundo entero estará a tu servicio. Lo dijo Inayat Khan. Para el martes: Si te rodean las sombras es que estás en el camino. Lo dijo el poeta José Infante. Para el miércoles: Estudiar el budismo es estudiar el ego. Estudiar el ego es olvidar el ego. Lo dijo el maestro Dogen. Para el jueves… La gente sigue teniendo intensas y claras intuiciones de la Sobre-Alma y del Alma del Mundo, pero inmediatamente las malinterpretan en términos del ‘Yo superior’ (a lo Fichte) o de una ‘unión biosférica retomada’ (a lo Spinoza). [Esto no lo dice el autor, (al parecer, se quedó sin espacio) que lo añadimos nosotras]… lo dice Wilber [5].

¿Qué te parece? Ante mí, Lucy sostiene un prómpter, ha escrito, leo con voz de telenoticias: [6] «Pero volvamos adonde íbamos. Si alguien intentase algún día, para continuar consecuentemente a Kant, una cuarta Crítica, que sería la de la Pura creencia, llegaría en su Dialéctica trascendental a descubrirnos acaso el carácter antinómico, no ya de la razón, sino de la fe, a revelarnos el gran problema del Sí y el No, como objetos, no de conocimiento, sino de creencia. Pero ésta es faena para ser realizada por cerebros germánicos, pensadores capaces de manejar el enorme cucharón de la historia de los pueblos y de las religiones, con un desenfado de que nosotros nunca seremos capaces.» Agustín, esto lo hemos leído en el libro ese ¡bien gastado que lo llevas! del profesor apócrifo, el gris. Es en relación a las fotos que pusiste en tu carta donde salían las viejas locomotoras de carbón y las modernas lanzaderas como el tren de levitación japonés que bate récord de 600 km. Tiene gracia que la propulsión magnética, a pesar de su fragilidad, a la postre, sea más potente que la poderosa y pomposa combustión fósil. Quién lo iba a decir. ¿Tiene relevancia que unas fueran creadas en Occidente y las otras en Oriente? Eso que siempre dices, Agustín: Ex oriente lux… de oriente viene la luz, puede ahora decirse: a oriente regresa la luz: ¿cómo se diría en Latín?

Lucy avanza el texto en la pantalla y yo sigo leyendo, como lo hace Mara Torres cuando nos da el parte: Titular, dos puntos, actualidad, tecnología: La industria cuatro punto cero. Cabecera de mini-reportaje, segundos musicales. Entra la presentadora, desarrolla la noticia. Lee con esa voz que explica, narra, cuenta, etc [6.1] El término Industria 4.0 fue acuñado por el gobierno alemán para describir la fábrica inteligente, una visión de la fabricación informatizada con todos los procesos interconectados por Internet de las cosas (IoT). Es lo que conocemos como Internet Industrial de las cosas (IioT). (…) La esencia de cada revolución industrial es aumentar la productividad. Tres revoluciones industriales anteriores han sido provocadas por innovaciones técnicas. Ahora estamos en el medio de la cuarta revolución industrial basada en avances tecnológicos y va a tener el impacto más extenso provocado por Internet, permitiendo la comunicación entre humanos y máquinas. Fin de la cita. Segundos musicales de cierre.

Agustín, quiero que me expliques algo, relativo a la foto de los primeros pobladores que pusiste en tu carta. Desde luego que comprendemos esa idea de «ausencia» de civilización. Y, estamos de acuerdo, es bueno que nos recuerdes de tanto en tanto que existieron. Sin embargo, ahora, dentro de esta «Matrix» tan compleja, comprende, querido bibliotecario, que necesitamos que nos alumbres en temas menos primitivistas y más relacionados con las necesidades que ahora tenemos. Por ejemplo, extraemos, como muestra, del libro blanco ese de ética que trajiste: [7] Debemos defender nuestra privacidad si queremos llegar a tener alguna. Tenemos que unirnos y crear sistemas que permitan las transacciones anónimas. La gente ha defendido su derecho a la privacidad durante siglos mediante susurros, penumbras, sobres, puertas cerradas, apretones de manos y mensajeros secretos. las tecnologías del pasado no permiten una gran privacidad; en cambio, las tecnologías electrónicas sí. Nosotros, los Cypherpunks [criptopunkies] nos dedicamos a construir sistemas anónimos. Defendemos nuestra privacidad mediante la criptografía, con los sistemas de envío anónimo de correo, con firmas digitales y con dinero electrónico. Agustín, los primeros pobladores exploraron un planeta en el que la Naturaleza había extendido sus mantos de naturaleza. La primera con mayúscula y los mantos sin ella. Los últimos pobladores, nosotros, estamos siendo explorados por la inteligencia nacional norte americana, los bots rusos y las cámaras y micrófonos orientales. Parece que los mundos naturales dieron lugar a un mundo artificial que regresa sobre sí mismo, explorándose, ¿qué paradoja, verdad? En cualquier caso, el estrecho de Bering es una de esas cosas que tienen que recordarte porque si miras la Tierra tal y como está ahora ya no lo ves.

Bueno, creo que hemos logrado cruzar la selva entera, Agustín, solamente nos falta un libro. Del verde: [8] El hombre-masa cree que la civilización en que ha nacido y que usa es tan espontánea y primigenia como la naturaleza, e ipso facto se convierte en primitivo. La civilización se le antoja selva. Ya lo he dicho. Pero ahora hay añadir algunas precisiones. Los principios en que se apoya el mundo civilizado -que hay que sostener- no existen para el hombre medio actual. No le interesan los valores fundamentales de la cultura, no se hace solidario de ellos, no está dispuesto a ponerse en su servicio. ¿Cómo ha pasado esto? Por muchas causas; (…) Todas las civilizaciones han fenecido por la insuficiencia de sus principios. La europea amenaza con sucumbir por lo contrario. En Grecia y Roma no fracasó el hombre, sino sus principios. El imperio romano finiquita por falta de técnica. Al llegar a un grado de población grande y exigir tan vasta convivencia la solución de ciertas urgencias materiales que sólo la técnica podía hallar, comenzó el mundo antiguo a involucionar, a retroceder y consumirse. Mas ahora es el hombre quien fracasa por no poder seguir emparejado con el progreso de su misma civilización. Da grima oír hablar sobre los temas más elementales del día a las personas relativamente más cultas. Parecen toscos labriegos que con dedos gruesos y topes quieren coger una aguja que está sobre una mesa. Se manejan, por ejemplo, los temas políticos y sociales con el instrumental de conceptos romos que sirvieron hace doscientos años para afrontar situaciones de hecho doscientas veces menos sutiles. ¡¡¡Jajajaja!!! Lucy asiente cabeceando, repetidamente, es lo que siempre nos dices, Agustín: más vale pájaro volando que ciento en mano, sobre todo si ese pájaro es un Quetzal o uno que acaba de destruir un mundo para nacer en otro.

Lucy y yo te escribiremos cada semana. Esperamos tus carta. ¡Gracias!

 

Elma & Lucy

xxx

Lots of love

P.D.: Agustín, Lucy ha salido esta semana en la Cadena Ser. Han hecho un biopic de su historia de amor. Está muy orgullosa, a pesar del trágico desenlace. ¡¡Te pongo el audio, que lo disfrutes!!

[a] 26 de septiembre, miércoles, año 1962; diarios, Alejandra Pizarnik.

[b] Un prólogo: Las caras de Cristo, Gárgoris y Habis, 1978, F. Sánchez Dragó

[0] El mito de Teseo y el laberinto, El yelmo del horror, V. Pelevin, 2006

[1] La República, Platón, año -377)

[2] Testimonio de Muñoz Camargo, año 1517 (Historia de Tlaxcala), Miguel Leon-Portilla, Visión de los vencidos, año 1992.

[3] p. 364, Diario II (1934-1939) Anaïs Nin

[3.1] Modos índico y occidental de entender la filosofía: la perspectiva occidental; Diferencias: Maneras de hablar: comunicativa y simbólica; La filosofía como lenguaje; Esse y âtman: equivalentes homeomórficos. La experiencia filosófica de la india, R. Panikkar, año 1997.

[4] Semana del 26 de febrero, año 1993; en el alambre de Shiva, F. Sánchez Dragó

[5] El ego y el eco: fobos y tanátos; desempaquetando a Dios; sexo, ecología, espiritualidad, K. Wilber, año 1995,

[6] Última del Juan de Mairena sentencias, donaires, apuntes y recuerdos de un profesor apócrifo, apuntes inéditos (años 1933-34), Antonio Machado.

[6.1] Brain & TIC Experience, hermanos Colado García, 2017.

[7] A Cypherpunk Manifiesto, Hughes, año 1993.

[8] Primitivismo e historia, La rebelión de las masas, J. Ortega y G, año 1937.

 

 

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