T03x09: Los pensamientos, los recuerdos y lo onírico

(Serie: «Top 10 de ‘Primeras páginas’ de una novela iniciática»)

Einstein (1879 – 1955) y Minkowski (1864 – 1909), con sus Teorías de la Relatividad y las Hiper-superfícies de presente (partiendo el centro entre los fastigios de dos conos confrontados: el del pasado y el del futuro; las tres más una dimensiones –tres espacio, una tiempo–, forman, en perspectiva cronológica, una secuencia de planos “actualidad”) la labor, entonces, del historiador estriba en mover la rueda del “selector de tiempo” y retroceder hasta la hipersuperfície de presente que se desea estudiar: ¡fácil, hay que aprovechar! Antes nunca tuvimos una comprensión tan clara del devenir y, en el futuro, ignoramos si conservaremos (Gore, una verdad incómoda, 2006) esta privilegiada situación para observar.

… libertad y justicia para todos.

Una novela sobre las historias de la Historia

Por

Martín Santomé Silva

(Historiador apátrida, autodidacta e ibérico)

Tartessos, 2017

En 1886, en Chicago, Norte América, comienza una huelga general de trabajadores para demandar la jornada de ocho horas, tres días después, tal día como hoy, acontece la llamada Revuelta de Haymarket. Son, por tanto, sangrientos los orígenes de la celebración del Día Internacional de los Trabajadores. Hasta entonces, las leyes simplemente impedían emplear más de dieciocho horas seguidas. La patronal, ante las demandas de unos sindicatos bien estructurados y eficaces, debía civilizarse y retroceder un nuevo paso, soltar el lazo, tras los muchos dados y soltados des que Bartolomé y su “Brevísima relación de la destrucción de las Indias” aparecieran en la creación y (caso de existir) bajo los ojos del Creador, interponiéndose entre la depredación y la pluralidad homínida, hasta que en 1945 la O.N.U. llamara a la descolonización.

Lunes, primero de mayo de dos mil diecisiete. La consigna es carpe diem, ¡aprovechar el momento! Salté del camastro, estiracé durante unos minutos, calenté mis músculos, recuperando mi cuerpo tras demasiados ciclos de inactividad física. ¡Tengo que aprovechar! Mi escritorio otra vez limpio y ordenado, listo para acoger la tarea: un mes. Siete páginas por día. Siento muy contundente la obligación de ¡aprovechar los recursos y medios que me ofrece la época! Esa es la conclusión de varias semanas de nihilismo apático agazapado en la oscuridad tenue de mi estudio; debo sacar rentabilidad a todos esas noches de encrapularme con las persianas bajadas, las cortinas corridas y un trapo translúcido ensordeciendo en el capuchón de la lámpara dejando lentamente que la documentación y las pesquisas regresen, por fuerza (pseudo-gravitacional) cartesiana, a su estado de partículas: memes en mi aprendizaje, trama que hasta la fecha había entrado durante el trabajo de campo, y, al trecho, flotando en mi mente como un humo o gas de dichos o fotones. Solo en el silencio trataba de repasar los datos y sucesos aprendidos, buscando un hilo y de él hilvanar ropa para la historia intangible que había investigado. Vestirla con esas ropas de palabras y que se aparezca ante ti en la forma de mis títeres, en este teatrillo que ahora inaugura a tus ojos, lector, lectriz, novela histórica. ¿Existe una magia mayor que esa con la que tu vista recoge de las letras, negro sobre blanco, el humo o gas que ahora te hilvano y con la que abrimos ventanas a la Historia? ¡Aprovechar! Escoger, al fin, de entre todos los personajes que fueron entrando en mi archivo únicamente a dos o tres protagonistas, y tejer alrededor de su vida la trama de la novela.

Déjame seguir con la analogía del humo y sus partículas, a pesar de que disponemos de una versión del ejemplo mucho más clara y concisa vía el Modelo de Bose-Einstein, 1924. Si un humo fuera la impronta que el fenómeno causa en la mente de quien vive su experiencia, entonces el noúmeno sería el polvo de motas que de él queda cuando se asienta, y que recubre el armazón de comprensión del observador, silueta a medida, siendo que los fotones se compartan como ondas o partículas según el observador. En esa creencia es que reemprendo la actividad. En la penumbra cobré consciencia de que nuestra época cuenta con unos recursos técnicos inimaginables para los historiadores que nos preceden. Y que hace al observador un transformador por el mero hecho de que observar opera en la realidad, ¿refería Descartes (1596 1650), con cogito y res extensa /Meditaciones metafísicas), tal dualidad onda partícula? Como aprendiz de historiador, evocar las gestas que aquéllos hicieron apenas sin medios ni herramientas para grabar en la memoria colectiva algunos trozos de la existencia en el planeta, salvando sus relatos del olvido, eso no puede menos que propinar un impulso de motivación en los jóvenes de hoy día; disponemos de abundantes fuentes y bases de datos con solo navegar un poco por la red de redes. Tenemos instrumental para simular, disponemos de información de consulta en grandes trabajos enciclopédicos (Encyclopédie) y, reciente, comunidades en línea editando ensayos y papers. Contrastar y seleccionar criterios de falsación (Popper, 1902-1994) o restringir las fuentes a las autoridades según paradigmas (Kuhn, 1922 – 1996) o escuchar los cantos en la tradición oral atendiendo a cuentos y lances en foros en línea o buscar en una sala de mensajería instantánea la ponencia de algún experto y lanzarle cuatro o cinco preguntas vitales para abrir el tesoro de la comprensión de un cierto y concreto contexto y cuerpo biográfico, etc. El aprendiz de historiador pos-contemporáneo puede hacer la documentación cómodamente sentado en un vagón de alta velocidad, trasladándose entre escenas y topos de su investigación, mientras consulta una entrada en línea de una gran museo arqueológico; o a lomos de un borrico con un audio descargado antes de entrar al desierto sonando en un pinganillo (gracias a una batería de litio y al coltán ensamblado) que narra cuáles y cómo han sido los últimos hallazgos en Atapuerca (Se han encontrado restos desde una cronología perteneciente al Pleistoceno Inferior –con una antigüedad superior al millón de años– hasta el Holoceno –época actual: desde 10.000 años hasta la actualidad–, con datos sobre la fauna, flora y clima.) o qué recientes descubrimientos avalan la posibilidad de sistemas gemelos al solar o la existencia de agua en algún otro exoplaneta. La expansión del horizonte en el tercer milenio ha sido brutal.

Los viejos modelos del Sistema Solar con el Sol como centro estático de nueve órbitas planetarias han avanzado incorporando igual como un cuadrado se vuelve cubo y este se vuelve teserapto al incluirle una línea de tiempo y ahora el astro rey es un proyectil que surca el universo y nosotros y nuestros hermanos planetarios una estela que se translada a su alrededor. La espiral sucede al círculo cuando la línea de tiempo arranca del caso “Especial” la teoría de la relatividad y la hace “General”: quadrimomentum como cúspide matemática de la expresión “Especial”, homólogo al momentum lineal clásico ([wikipedia]: combina el momento lineal de la partícula y su energía, más concretamente, el cuadrimomento de una partícula se define [en coordenadas galileanas] como la masa de la partícula por la cuadrivelocidad de la misma) y, se espera, se prenostica, hipotéticamente, el “Gravitón” para la “General” a modo de ribete o engarce, como anti-materia. ¡Carpe diem!

Sumeria, arcadia, asiria y babilónica fueron civilizaciones anteriores a la persa que se trató de un pueblo de origen indoeuropeo de la rama indo-irania que acabaron fusionándose con los pueblos que conquistaron en la época aqueménida, 550 – 331 a.C., ellas estrenaron los libros de nuestra Historia.

En su base, tras la última glaciación, que es la última de las cuatro glaciaciones del Pleistoceno clásico, quizás el planeta fuera un ecosistema ignorado para el humano. El intervalo que va desde Lucy a los últimos Humanos Modernos es gigante y acabó con varios siglos creyendo que la Tierra era plana. Tras la zona de transición definitiva entre Lucy (especie Australopithecus afarensis, de 3,2 a 3,5 millones de años de antigüedad); y los Humanos modernos (el grupo humano divergente más antiguo, los cuales se habrían aislado bastante del resto de la población humana desde hace más de 100.000 años, tal vez por razones climáticas y la aridez de entonces). Así explicaban las mitologías de la Mesopotamia, ‘la tierra entre ríos’. Iniciaron la agricultura y la ganadería, 6000 y el 5000 a. C., suponiendo la entrada de lleno al Neolítico y desde él, unos pocos milenios, salto a los Estados-Hieráticos (3500 a.C.) y los imperios que acaban –no sin peripecias y periplos, vergibracia: el período helenístico (etapa histórica de la Antigüedad cuyos límites cronológicos vienen marcados por dos importantes acontecimientos políticos: la muerte de Alejandro Magno, 323 a. C., y el suicidio de la última soberana helenística, Cleopatra VII de Egipto, y su amante Marco Antonio, tras su derrota en la batalla de Accio, 30 a. C.)– en nuestra actualidad de posible multipolaridad de potencias hegemónicas dominantes en el sistema internacional, [wikipedia]: en el rango actual de potencias poderosas con notoria visibilidad internacional, continúa sobresaliendo Estados Unidos, aunque la lista se alarga además con Unión EuropeaChinaJapón, y Rusia, así como también con destacadas potencias regionales tales como IndiaBrasilTurquíaCorea del SurIsraelSudáfrica, y Argentina. En oposición al mundo bipolar de la guerra fría (1945 – 1991), una vez acabada la II Guerra Mundial (1939 – 1945) madre de todas las tecnologías que son el síntoma distintivo de un nuevo tiempo fuertemente digitalizado y que ofrece de la Red y del Holismo un concepto y una categoría perfectos para, en tándem, explicarle a Logos cómo es la realidad. Siendo el Logos: [wikipedia] (en griego λóγος -lôgos- ) significa: la palabra en cuanto meditada, reflexionada o razonada, es decir: «razonamiento«, «argumentación«, «habla» o «discurso«. También puede ser entendido como: «inteligencia«, «pensamiento«, «sentido«, la palabra griega λóγος -lôgos- ha sido y suele ser traducida en lenguas romances como Verbo (del latín : Verbum). Es uno de los tres modos de persuasión en la retórica (junto con el ethos y el pathos), según la filosofía de Aristóteles (384 – 322 a.C.), que fue un discípulo de Platón (427 – 347 a.C.) que fue un discípulo del ahistórico (porque no dejó nada escrito) filósofo Sócrates (470 – 399 a.C) en la Antigua Grecia. Se dice que la mayor parte de nuestra forma de entender el mundo, nuestra filosofía, es una nota a pie de página de Platón (Whitehead, 1861 – 1947). Sin embargo, por aquella época faltaba por elevarse el modelo heliocéntrico y por descubrir los relojes atómicos que no usan a la Tierra como motor de pulso sino que se valen de sus partículas para ello y obtienen el impás midiendo la frecuencia de vibración atómica (por ejemplo, el reloj atómico de cesio, Essen, 1967). La mirada cambia de paradigma, en este caso, hacia lo micro. Pero, volvamos a la explicación macro, en sus inicios modernos, recapitulamos, el mundo ni siquiera era contemplado, sucederá a medida que el homínido evoluciona en la corteza terrestre, avanzará la teoría y considerará la existencia de un planeta. En la primera mitología caldea, el mundo se representa como un disco redondo y plano que flota en el océano, y eso formó la premisa para los primeros mapas griegos, como los de Anaximandro (610 – 547 a. C.). Él fue [wikipedia] un filósofo y geógrafo de la Antigua Grecia. Discípulo y continuador de Tales , y compañero y maestro de Anaxímenes, consideró que el principio de todas las cosas (arché) es lo ápeiron. Aunque se le atribuye un mapa terrestre, la medición de los solsticios y equinoccios por medio de un gnomon, también se le consideran trabajos en una evolución de las viejas teorías de la Tierra plana, para determinar la distancia y tamaño de las estrellas y la afirmación de que la Tierra es cilíndrica y ocupa el centro del Universo.

Derechos hasta nuestra época, Edad Contemporánea, nombre con el que se designa al periodo histórico comprendido entre la Declaración de Independencia de los Estados Unidos (4 de julio 1776) o la Revolución francesa (1789 – 1799), y la actualidad, en la que tenemos satélites alrededor del globo terráqueo y nos llegan fotografías y video y muestras incluso de numerosas sondas de bastante alejado en lo hondo de la Vía Láctea; desde que Ptolomeo en el siglo II, registrado en la Historia como siglo de oro en Pax romana; muchos frutos culturales en una época de prosperidad civil, interpretó el polvo de conocimiento que pudo leer de la realidad de una época muy escasa de herramientas y medios de observación [wikipedia] creía que la Tierra estaba inmóvil y ocupaba el centro del Universo, y que el Sol, la Luna, los planetas y las estrellas giraban a su alrededor; y así se lo explicaban las autoridades al vulgo; hasta que la doctrina científica de Galileo (1564 – 1642) y Copérnico (1473 – 1543) desalojaron esa cosmogonía y facilitaron la evolución del paradigma al contexto heliocéntrico. ¡¡Apertura y ensanchamiento de la weltanschauung común, pero nada comparable a la nuestra, tras las ecuaciones de Maxwell (1831 – 1879) o ante los límites de Planck (1858 – 1947) o sobre la incertidumbre de Heisenberg (1901 – 1926)!! Más, argumentando el despropósito en la panorámica que el contemporáneo debe absorber en su red de pensamientos, recuerdos y sueños si quiere componerse una mínima instantánea o una pequeña composición del lugar en el que vive. Einstein (1879 – 1955) y Minkowski (1864 – 1909), con sus Teorías de la Relatividad y las Hiper-superfícies de presente (partiendo el centro entre los fastigios de dos conos confrontados: el del pasado y el del futuro; las tres más una dimensiones –tres espacio, una tiempo–, forman, en perspectiva cronológica, una secuencia de planos “actualidad”) la labor, entonces, del historiador estriba en mover la rueda del “selector de tiempo” y retroceder hasta la hipersuperfície de presente que se desea estudiar: ¡fácil, hay que aprovechar! Antes nunca tuvimos una comprensión tan clara del devenir y, en el futuro, ignoramos si conservaremos (Gore, una verdad incómoda, 2006) esta privilegiada situación para observar.

Publicado en IA.

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